5 cosas de las clases de preparación al parto

posted by Principesa de Preslav 21 diciembre, 2015 8 Comments

No será la primera ni la última vez que me leáis despotricar sobre las clases de preparación al parto. Al final, tanto por público como por privado, lo único para lo que sirve es para tomar un par de notas mentales de cara al inicio del parto para no plantarse en Urgencias antes de tiempo y que te vuelvan a mandar a casa.

Tampoco es nada nuevo que os diga que las clases, en la sanidad pública, me parecían sacadas de las clases de economía doméstica de antaño, donde a las mujeres se les enseñaba a ser buenas esposas.

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Así que hoy os voy a comentar 5 de las cosas de las clases de preparación al parto que a día de hoy me siguen llamando la atención.

1. Duerme cuando ellos duerman

¡Sí! la maldita frase del millón que os hartaréis de escuchar aquí y allá y no sólo de boca de la matrona. Hay que intentar dormir cuando los bebés duermen.

¡Claro! porque cuando están despiertos hay que: lavarlos, cambiarlos, darles de comer, abrazarlos, jugar con ellos, pasearlos, vestirlos… hay tantas cosas que se deben hacer por y con ellos, que no hay tiempo ni de hacer un maldito pis (o si lo haces y el bebé llora, estás apretando el kegel para hacer pis lo más rápido posible y que el bebé no sufra)
Así que cuando se echan la siesta, por muy agotada que estés, tienes que: hacer pis sin presión, ducharte y poder aclararte bien el jabón, comer masticando antes de tragar, beber agua tranquilamente o, simplemente, quedarte mirando a la nada como si tuvieras una babosa cerebral.

Por supuesto que te gustaría dormir las mismas siestas que el bebé, pero es prácticamente imposible porque te pasará, que cuando ellos duermen plácidamente, por muy cansada que estés, se te habrá pasado el umbral del sueño.

2. El post parto: Carrie

Seguramente te dieron la vara tanto como a mí sobre el dichoso tapón mucoso, pero ¿te comentaron algo de la hemorragia post parto o de la primera regla?

A mí no y fue después de ver la tonelada de celusosa que tenía pegada al kegel y las megabragas de rejilla que la sujetaban cuando me percaté del melodrama hemoglobinico que tenía ahí abajo.

Mi duda es ¿por qué nadie te habla de la hemorragia post-parto que te acompañará un mes? ¡yo alucinaba! no tuve suficiente con la epi y el post parto en sí, que me estuve desangrando durante casi 30 días. ¡Qué barbaridad! ¡Ni Carrie!

¿Y la primera regla? a mí me vino como 5 meses después del parto y ¡OJO CUIDADO! que lo que os comento en el anterior párrafo se queda en anécdota. Casi que necesitas echar mano de las Tena Lady para no tener un accidente en los pantalones.

De verdad que fue con una de las consecuencias del parto con las que más flipé.

3. Baile de las hormonas.

Yo diría que llamarlo “baile de las hormonas” es el eufemismo del año. La verdad es que es una auténtica jodienda, con mayúsculas mejor: ¡JODIENDA!

¿Qué pasa después del parto? Pues que te vuelves majareta y el baile de hormonas se convierte en un after hour en el que nada se puede controlar, todo te desquicia, no sabes ni en qué día vives, no puedes recordar ni cuándo diste de comer al bebé por última vez y donde antes tenías una mente privilegiada que lo almacenaba todo, ahora eres Dori, la pez azul de Nemo.

La Dragon Kahn se queda en anécdota al lado de la sensación de inestabilidad mental. El quiero y no puedo. El me muero de la risa al tiempo que lloro de pena.

El otro día leí que el 10% de las mujeres tiene depresión post parto como consecuencia de querer ser una madre competente y no cuidarse un poco. También que 3 de cada 4 mujeres se pasa las primeras dos semanas entre el lloro y la alegría sin control. Pues es verdad.

4. ¿Qué pasa cuando el pecho no funciona?

Este tema es de los que más me escaman de todo el proceso que he vivido desde el embarazo hasta el parto y la consiguiente maternidad.
Recuerdo perfectamente como la matrona siempre nos hablaba de dar el pecho, lo maravilloso que era, el punto de unión con el bebé, lo saludable que era… ¿recordáis que os decía que cuándo alguien preguntaba por la alternativa al pecho las matronas se volvían introvertidas y calladas?

Pues creo firmemente que informar sobre la alternativa a dar el pecho debería ser obligatorio en las clases de preparación al parto. No os cuento ya si el tema traspasa fronteras en la planta de maternidad y te tocan enfermeras que se niegan a dar leche artificial (que las hay porque las hemos visto y tratado)

Es como si la lactancia materna nunca pudiera fallar, pero ¿sabéis qué? falla porque a mí me falló y no tuve ningún tipo de información sobre qué hacer al respecto.

5. Las historias de otras parturientas

Esto no me pasó en las clases del ambulatorio, me pasó en las clases privadas a las que iba a hacer gimnasia donde tenía una monitora con incontinencia verbal que no se cortaba un pelo a la hora de hablar de otras madres de cursos anteriores y sus partos.

Como curiosidad, la mayoría de sus historias eran partos naturales sin epidural y en casa (o el garaje, o una furgoneta…) Casualidades de la vida, algo que jamás hubiera imaginado, ella quería ser madre (en año impar porque era numeróloga) y tener un parto 100% natural, sin analgesia y en su casa. Al parecer no había más opciones de parto para las que no opinábamos como ella. Decir que es la misma lumbrera que me dijo que si le das un biberón a un bebé estás criando un bebé enfermizo.
Siempre andaba con miedo a tratar temas estrella del parto como: uso de instrumental, cesáreas, episotomias… “si hacéis el masaje perineal todos los días evitaréis una episotomía” decía, pues a gusto le habría invitado a contar los puntos que tuvieron que darme.

Me ponía tan de mala ostia que en vez limitarse a explicarnos las cosas y darnos la clase se permitiera darnos lecciones de teta yihadista, partos de ensueño en piscinas de agua, mujeres desnudas con bebés rosados pegados a su piel… Que opté por desconectar en clase y limitarme a ejercitar el cuerpo bola.

Cuando parí y se lo comuniqué al grupo de clase (que hoy en día hay grupo de whatsapp para todo) la monitora no se podía creer que hubiera sido tan traumático. Y es básicamente el resumen de todo este proceso de aprendizaje en las clases de preparación al parto: No siempre es como lo pintan y, probablemente, el susto será mayúsculo si algo no sale como te lo contaron (que no es por ser waterparty, pero es lo más probable)

Aún así, esto de las clases de preparación al parto depende mucho de la matrona que lo imparta y de si es una neoliberal o una fascista de lo natural.

Os recomiendo ir para saber cómo es el proceso del parto y cómo hacer frente a él. Y os aconsejo preguntar todas las dudas en caso de que lo que cuenten no sea lo que esperáis.

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8 Comments

Nerea (Maternitis) 21 diciembre, 2015 at 5:07 pm

Jajajajaja me meo contigo. Mujer, el problema es de tu matrona! La mía Sí que me contó todas esas cosas y también nos habló de la lactancia artificial…pese a ser muy proteta ella. Supongo q depende de quien te toque! 😉

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Principesa de Preslav 21 diciembre, 2015 at 7:04 pm

Te puedo garantizar que no pude tener más mala suerte con la matrona de las clases, las matronas del parto y las enfermeras de la planta de maternidad!
Besos

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El Papá Cavernícola 22 diciembre, 2015 at 12:00 pm

Nosotros con el tema de la lactancia artificial también lo tuvimos jodido, nada de información. Pero es que tanta proteta y tampoco nos ayudaron al principio para intentar darle el pecho. Estábamos perdidisimos.

Para el post parto debería haber clases de preparación al post parto porque madre mía, lo que es convivir sobrevivir a esa fase…

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Bea 23 diciembre, 2015 at 9:46 am

Después de escuchar los horrores del postparto en clase, reconozco que le tengo más pánico que al propio parto. Mi matrona del curso es pro-epidural, pero hubo un momento en que lo fastidió todo recomendando homeopatía. Ahí perdió gran parte de credibilidad.

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Principesa de Preslav 23 diciembre, 2015 at 9:59 am

Hola Bea.
No hay que tener miedo. Hay que estar preparado.
Yo tenía claro que quería epidural y si es lo que quieres no dudes en pedirla. El cuerpo te dirá que hacer.
Y en el postparto igual… Yo no tenía idea de qué hacía la mayor parte del tiempo, pero de alguna manera las cosas salen.
Cualquier duda intenta que te la resuelvan y sino, echa mano de instito.
Todo irá genial, ya lo verás!
Un besote!

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Mamá K 23 diciembre, 2015 at 9:47 am

Jajaja, tiene que parir en año impar, pues suerte con el preñamiento que no siempre llega cuando una quiere, a no ser que se abstenga en los meses que no le conviene…
La verdad es que tuviste mala suerte con tus matronas, la mía no era la mejor, pero si que era consciente de que existe una alternativa válida a dar el pecho.
En mi postparto poco tiempo tuve para risas, pero lágrimas hubo un rato, qué mierda de hormonas, una auténtica locura. Ya conté en mi blog lo mal que lo pasé con las visitas.
Bueno, que me extiendo demasiado, tienes mucha razón!
Un abrazo!

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Principesa de Preslav 23 diciembre, 2015 at 10:00 am

Pues fíjate que ha sido madre este año. Impar.
Lo que no tengo claro es que pudiera respetar su plan naturalista y que darle pecho haya sido tan genial y fácil como ella decía.
Un beso!

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El momento de aceptar la maternidad - Principesa de Preslav 4 enero, 2016 at 7:45 pm

[…] lo que os digo, cuánto mejor si alguien me hubiera dicho una frase tan real como esta en vez de las soberanas gilipolleces que nos decían en las clases de preparación al parto a lo Marta […]

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