5 películas que marcaron mi infancia

posted by Principesa de Preslav 4 enero, 2017 1 Comment

En mi familia hemos sido muy cinéfilos y es algo que se me contagió según fui creciendo. Desde que tuve edad, me empezaron a llevar a las matinales de cine infantil de los domingos, en el cine del pueblo (cuando podíamos decir que teníamos dos cines en el pueblo. Ahora solo hay unos multicines que en su día se cargaron los otros dos) donde daban películas de Asterix y Obelix, los clásicos de Disney y algunas películas míticas (así a botepronto me acuerdo de Cariño, he encogido a los niños)

Recientemente he recuperado la emoción de ir al cine a raíz de ver dos veces Rogue One y me he acordado de cuando, siendo más joven, salía del cine feliz y tan emocionada, que no podía esperar a llegar a casa para jugar a la película que había visto con mis muñecos.

En este post os voy a contar las 5 películas que marcaron mi infancia.

1. Tu a Boston y yo a California

Hablo de la original, de la auténtica, la primera, la de 1961 protagonizada por Hayley Mills y una preciosa Maureen O’Hara. Nada de ese terrible remake con Lindsay Lohan y Denis Quaid, donde en un alarde de creatividad cambiaron Boston por California.

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¿Sabéis cuando los críos piden una y otra vez la misma película o serie? pues esta era la película que siempre quería ver cuando me preguntaban mis padres. Nunca la vi en el cine, pero en la tele, grabada en nuestro VHS, la pude ver unas cien veces, sin exagerar.

Para ser de Disney, la peor tragedia familiar que tiene es que los padres están separados y cada uno se queda con una de las gemelas para que todo fuera “menos traumático”. Les pillan a estos los nuevos tiempos y se caga la perra. Total, que las niñas van a un campamento de verano y se encuentran: Susan más burra que un arado porque su padre tiene un rancho y ha crecido entre animales y Sharon más ñoña que la leche porque es de Boston y vive en una mansión.
¿Qué probabilidades hay de que pase algo semejante? es que el cine está lleno de casualidades.

Todavía hoy hay momentos en los que suelto alguna frase o copio algún momento de esta película. La de Lindsay Lohan no la he visto ni la veré.

2. Willow

Ya os lo comentaba en uno de los viernes dando la nota, que es una de mis películas favoritas de la infancia.

Recuerdo perfectamente como aquel día en el cine (en uno de los más grandes de Bilbao que a día de hoy está cerrado) pasé el mismo miedo que emoción que diversión. Para mí lo tenía todo y me maravillaba el mundo creado por Ron Howard y George Lucas: los dragones de dos cabezas, las hechiceras, los enanos, los más enanos todavía y, a mis siete años, Val Kilmer y Madmartigan haciéndose el súper guerrero con su espada mientras detrás le sale el monstruo bicéfalo.

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No entiendo muy bien este cartel en el que Sorsha parece la clásica princesa Disney

Recuerdo como los jabalís mutantes que persiguen a la comadrona que salva a Elora me asustaban de esconderme en el asiento. El reparo que me daba el jefe del poblado de Willow (al que el karma se la devuelve en forma de cagada de paloma), la malísima reina Bavmorda, Sorsha y Fin Raziel diciéndole a Willow eso de “eres un inútil” convertida en cabra.

Os he hablado estos días de la increíble sensación al salir del cine de ver Rogue One… pues era la misma sensación que me dejaba ver películas como Willow cuando era pequeña.

Por supuesto se me quedó a fuego el tema principal de la película, de James Horner.

PD/ Siempre quise llamar a mi hija Elora, pero no pudo ser.

3. Parque Jurásico

Aquí ya tenía doce años y mi hermano y yo teníamos una obsesión enfermiza por los dinosaurios. No habían estrenado la película y nosotros ya nos sabíamos los nombres de todos los bichos, lo que comían, su aspecto y época en la que habían vivido. Así que para nosotros, ver que todo aquello cobraba vida de la mano de Spielberg fue maravilloso.

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Yo era muy voluble de pequeña: lo mismo quería ser cajera del Eroski porque quería usar el picador de precios, que me dio por querer ser paleontóloga o arqueóloga después de haber visto Parque Jurásico. Luego superé aquella fase y me dio por ser enfermera al engancharme a Urgencias. Como ya sabréis, soy ingeniero informático así que…

Pasamos mucha tensión en aquella película, también en uno de los cines más grandes de Bilbao (hoy convertido en tienda de deportes). Recuerdo como mi madre me dio la mano para que no pasara miedo y se la tuve que soltar porque me hacía daño del miedo que tenía ella.
Pero, sin duda, lo mejor fue ver mi dinosaurio favorito de todos los tiempos: el triceratops.

Como os decía anteriormente, salí de esta película enardecida, contenta e hiper emocionada… ¿no os pasaba sentiros con un subidón de la leche cuando salíais del cine de ver algo que os había entusiasmado?

4. La sirenita

Esta fue la primera gran película de la nueva era Disney que vi en el cine. Para mí marcó un antes y un después en las películas de dibujos animados. Después vendrían otros clásicos como La bella y la bestia (que automáticamente se convirtió en mi película favorita de Disney y de la que, a día de hoy, me sé todas y cada una de las canciones con letra y todo) y El Rey León. Pero La Sirenita me transportó de lleno al mundo Disney para quedarme.

Hasta entonces había visto otros clásicos como La CeninietanBlancanieves, Robin Hood… pero ese momento “bajo del mar” con Sebastía doblado en español neutro (y no la versión de ahora que es andaluz) me hizo tan feliz.

Recuerdo que después jugábamos en la piscina a ser Úrsula, Eric, La sirenita… cantábamos las canciones, recreábamos toda la películas, que por supuesto tenía en VHS y veía mil veces al año.

5. Indiana Jones y la última cruzada

Había sido demasiado pequeña para ver las dos primeras en el cine, pero las había visto en la tele y era muy fan tanto de Harrison Ford como de la saga. Bien es cierto que El templo maldito me daba un poco de miedo y prefería En busca del arca perdida, pero en cuanto pudieron, mis padres me llevaron a ver La última cruzada al cine.

5 películas

Todavía a día de hoy digo eso de “Se han perdido todos menos yo” que dice River Phoenix al salir de la cueva y ver que no queda nadie. Pocos entienden que es de esa película, pero cuando alguien lo dice, sonrío. ¿Y por qué? porque estas pequeñas cosas son las que me hacen feliz.

Si para mí Indiana Jones era mi personaje de cine favorito y en La última cruzada disfruté como pocas veces disfruto ahora del cine. ¿Escenas? podría hacer un post solo recordándolas, pero todos habréis visto Indiana Jones (al menos las 3 originales): el momento matasellos en la biblioteca de Venecia, el momento cambiar la rueda cuando aterrizan la avioneta, el momento ametralladora de Sean Connery “nos han dado, hijo”, Marcus Brody perdido con el diario en el bolsillo… ¡hay tantas!

Es una película que no tiene ningún pero, que podría ver una y mil veces, con una banda sonora increíble (sólo el penitente pasará) y un humor y acción que a día de hoy pocas películas tienen. ¡No hay nada como el cine de los 80 y 90! (bueno sí lo hay, pero es diferente)

Estas son sólo cinco películas que marcaron mi infancia, pero hubo muchísimas más: Los Goonies, Hook, La jungla de cristal, Terminator, Terminator 2, cuando remasterizaron Star Wars y las dieron en el cine, La lista de Schindler (que me llevaron al cine a verla con 12 años y me dejó muy marcada), Forrest Gump (que bien podría formar parte del ranking), Toy Story, Salvar al soldado Ryan, El último mohicano, Regreso al futuro, Superdetective en Hollywood, La princiesa prometida…

Otro día os hablaré de los personajes de cine que me enamoraron de jovencita. ¿Y vosotros, de qué películas tenéis grandes recuerdos?

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1 Comment

Mami Reciente Cuenta 17 enero, 2017 at 4:20 pm

Uaaaaau!! que recuerdos todas estas películas!!

Me encanta el cine, pero en mi casa me salió este afán por el cine sola. Supongo que pasarme sola en casa muchas tardes, con los vídeos de películas en VHS en casa y además los findes podía ver lo que quería porque ellos dormían siestas de hasta 4 horas, hizo que el cine me atrayera.
En fin… te puedo decir que la sirenita es la primera película que tengo recuerdo de ir al cine. Además de que recuerdo que al salir de allí mi padre tuvo que ir corriendo al baño porque se estaba meando (literalmente) de la risa con Sebastián.
Tu a Boston y yo a California es para mi un gran clásico y es que esta la buena no la de tu a Londres y yo a California, que me da hasta urticaria.
Willow sigue siendo de mis películas favoritas, y a día de hoy tengo la película en blu-ray y por supuesto me le he visto alguna que otra vez. Lo mismo le pasa a mi marido con Jurassic Park, reconozco que a mi, hasta más mayor no me gustó tanto, pero es que los dinosaurios no me gustaban mucho.
Por supuesto Indiana Jones, además que la última cruzada, para mi es la mejor, me la puedes poner mil veces que me la veo siempre..

Puedo decirte que a mi me encanta La Cenicienta, con el español neutro, que no encuentro en ningún lado, porque ahora está con el sonido en castellano puro y duro 🙁 Otra película que siempre estuvo presente en mi infancia fue; Mary Poppins, soñaba con tener una nanny así, más que nada porque mis padres no paraban de trabajar y nunca estaban en casa. Y la princesa prometida. Aixx, siempre suspiro por ella.
Pero ahora, voy a decir algo que pocas personas saben… la película que siempre me veía en casa y que rallé de tanto verla en el vídeo es: La tonta del bote, de Lina Morgan, incluso hoy día te puedo cantar las canciones y se me saltan las lágrimas cuando vuelvo a ver el final.

Saludos

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