6 cosas que debió leer Samanta Villar antes de ser madre

posted by Principesa de Preslav 10 marzo, 2017 1 Comment

Siempre os digo que soy una profesional y me leo todo lo que debo leer para escribiros sobre los asuntos que acontecen. Esta no es una de esas veces. No lo es porque no voy a gastar mi poco tiempo libre (por “culpa” de la maternidad) en leerme el libro de Samanta Villar.
Dicho esto, no puedo imaginarme de qué fatalidades nos habla en su libro después de haberla escuchado decir que “la maternidad te quita calidad de vida” y que “la maternidad puede ser lo peor que te pase en la vida”. Espero que del asunto de la ovodonacion al menos si se comporte como la “periodista” que dice ser.

la maternidad puede ser lo peor que te pase en la vida

En definitiva, me pongo en la piel de Samanta Villar para aventurarme a contar qué entiendo que le habría gustado leer en Internet antes de decidirse a ser madre.

6 cosas que debió leer Samanta Villar antes de ser madre

1) La maternidad te quita el sueño

No porque sea una pesadilla, sino porque tener un bebé requiere de dedicación absoluta los primeros meses y eso conlleva levantarse de noche y madrugada para alimentar o cambiar al bebé.

Fíjate que parece una tontería inimaginable, bueno, pues pasa: dormirás poco o nada durante un indeterminado periodo de tiempo.

Personalmente lo que más nos frustró en los primeros seis meses fue la falta de descanso. Entre toma y toma pasaban dos horas y a veces no llegábamos ni a dormirnos.

Pero escucha Samanta, hay niños milagro, como mi hija, que con 5 meses empezó a dormir 5 horas seguidas y a los 6, ya dormía 8 horas. Ahora con 2 años, duerme 12 en sus mejores noches.

Aviso: no cojáis esta información como “normal” no vaya a ser que os sintáis engañadas después.

2) No volverás a mear sola

Esto suena drástico, pero la sociedad debe saberlo. Una vez se tiene un bebé, puede pasar más de una de dos y tres veces, que o bien tengas que llevarte el bebé al baño o bien ya sepa andar y quiera acompañarte de motu propio.

Lapsicomami nos lo explica muy bien

Es un drama, ya ni en el baño una puede huir de ellos (aunque después llegan esos momentos de asueto en los que te escondes en el servicio sin que lo sepan para poder responder a algunos whatsapps, esto también llega tarde o temprano)

Por otro lado, se pueden dar situaciones entrañables en las que tu bebé decida agarrarse al miembro viril de tu pareja y hacer “tolón tolón” (o tilín, depende). Eso siempre te sacará una sonrisa (o puede que no)

3) Adiós a tu tiempo de ocio

No dura eternamente, pero si varios meses, incluso años y cuando vuelve el tiempo de asueto para uno mismo, lo mismo no sabes ni qué hacer.

Tomad nota: los bebés requieren de tanta atención durante los primeros meses de vida que te impedirán ver una serial de capítulos de tu serie preferida como hacías antes.

A mí esto es una de las cosas que más me indignó en su momento, pero lo superé, ¿sabes cómo Samanta?, asumiéndolo. Una vez asumí que no podría dedicar 3 horas al Call of Duty en la XBOX, me hice con una Nintendo 3DS para echar 30-45 minutos al LEGO Jurasic Park (¿entiendes la analogía?)

Después ya es cuestión de priorizar qué te interesa más: si tener una hora para el spa o jugar con tus hijos.

4) Puedes confiar en Peppa Pig

Aparentemente es una cerda, pero es algo más. Se encargará de entretener a tus bebés unos cuantos minutos que puedes emplear ese tiempo en hacer pis sola (por ejemplo). Seguramente no habrás leído que la maternidad es dura, pero sí lo malo que es poner a los críos delante de un móvil y una televisión desde tan pequeños.

Peppa Pig o Patrulla Canina o Super wings o Sherlock Jack o la serie del momento… es tu aliada.

Todos lo hemos valorado antes de hacerlo, pero llega un punto en el que la locura, el cansancio, la desesperación es tal, que caes en la red y enchufas Clan Tv. No sabemos qué tiene Peppa que les encanta, pero les encanta y es suficiente.

Seguramente la OMS está en contra de esta práctica, pero (aún a riesgo de que se me echen encima la madresfera al completo, al menos las puristas) no hay que hacer caso de todo lo que dice la OMS al igual que no se puede aplicar a rajatabla lo que dicta la Iglesia (que igual se me tira encima también la Iglesia)

5) No se puede dormir cuando ellos duermen

Un clásico, Samanta. Habrás leído que la norma es dormir cuando ellos se duermen. A esto no hagas caso Samanta. Esto en la teoría es lo ideal, pero yo personalmente cuando conseguía dormir a mi hija, tenía tal cacao en la cabeza que ni queriendo conseguía dormirme. Si que me quedaba en estado catatónico, tirada en la superficie de turno (cama, sofá, silla…) mirando a la nada intentado reorganizar la cabeza.

A Mamá Alien le pasa lo mismo que muchas otras madres

Así que tomad nota: se debería dormir cuando ellos lo hacen, pero no siempre es posible.

Ahora, seguramente habrá quién haya conseguido hacerlo: ellos se duermen y ZZzzZZ… ¡qué envidia!

6) Se te va la olla

Mira, en esto te voy a dar mi teoría sobre lo que te ha pasado a ti y te ha llevado a escribir un libro para sacar partido de ello:

Cuando parí, me pasé las siguiente cuatro semanas sin poder sentarme por lo duro que había sido el parto. Sin sentarme, pero al pie del cañón atendiendo las necesidades de mi bebé (con alguna complicación con la LM que nos trajo por el camino de la amargura) y rasgándome las vestiduras porque creía que lo estaba haciendo mal. Eso es una realidad bastante común, por lo que me pude informar después. Se llama “depresión post parto” y aunque no creo que muchas caigamos de lleno en esa depresión, si que creo que a muchas nos afecta de forma muy concreta el puerperio y nos sume en un estado de negación bastante doloroso.

La falta de tiempo, no ya para mí, sino para descansar, para desconectar, para poder aclararme, me agobiaba tanto como ese estrés en el trabajo que hemos sufrido todos alguna vez. Era la incapacidad de parar a pensar, de comprender qué me pasaba, de poder asimilar los cambios. Y el diagnóstico es claro: se te va la olla.

Desde Principesa de Preslav nos explican cómo Hulk está relacionado con la maternidad

Y quizá estés en ese momento de ida de olla en el que todo te parece terrible, en el que puedes llegar a afirmar que ser madre no es para nada maravilloso.
A mí me duró 6 meses, después conseguí una estabilidad, volví al trabajo y pude centrarme, seguí cuidando de mi hija tranquilamente cuando volvía a casa y los fines de semanas se los dedicaba feliz de la vida. Te diré que el sumun de la felicidad lo he alcanzado cuando ha cumplido los 2 años, dónde estoy empezando a disfrutar como una enana con ella. Quizá tu sientas lo mismo cuando llegue esa época, quizá no porque tus hijos sean esos terribles niños de 2 años que se dice que existen.

También os diré que tengo amigas que han tenido partos maravillosos sin complicaciones y tres semanas después estaban jugando al paddle. Que hay de todo, mujer, porque al igual que cada bebé es un mundo, también lo es cada mujer y cada parto. Si pasa esto y tú no lo has vivido con la misma suerte, sólo te queda joderte y aguantarte y hacer frente a esa envidia que sientes. Aunque también te queda alegrarte porque otras hayan corrido mejor suerte que tú. Se llama empatía.

Sea como sea Samanta, todo pasa, y espero que llegue el día en el que te arrepientas de tus palabras y escribas otro libro dónde nos cuentes que en realidad la maternidad no es tan mala.

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Tendencias: carta abierta a Samanta Villar | Principesa de Preslav 26 mayo, 2017 at 7:54 am

[…] que esta tenga que ser la última vez que veamos a Samanta Villar en la televisión diciendo las barbaridades que dice para vender libros. Es por esto, que queremos […]

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