Cómo me vendieron la lactancia y lo que me encontré

posted by Principesa de Preslav 27 abril, 2015 42 Comments

En su momento, escribí un par de posts sobre las sectas que me había ido encontrado a lo largo del embarazo. Hablé de cómo tanto en las clases de preparación al parto de Osakidetza (aka la Seguridad Social) y en las clases a las que fui a un centro de fisioterapia, parecía que la única manera que había para alimentar a nuestros futuros bebés era mediante la lactancia materna. Recuerdo como me cabreaba la insistencia con la que se nos quería inculcar esta opción y de la desinformación y la “criminalización” que se profesaba en contra de una lactancia artificial.
Hace poco leí un post en El Club de las Malas Madres, sobre como la televisión nos había mantenido engañadas y el ejemplo era muy gráfico: nos cambiaron a la tía Vivian en el Príncipe de Bel Air y nos hicieron creer que allí no había pasado nada. Pues con la lactancia y las premisas que se dan en las clases a la preparación pasa exactamente lo mismo, nos lo venden como si todas las mujeres fuéramos iguales y todos los bebés fueran a reaccionar igual de alegres a una teta, pero… ¿Qué pasa cuándo todo eso no funciona?

La primera gran mentira que nos cuentan en estas clases es el aspecto con el que se va a parir: nos pusieron un vídeo muy bonito de un feliz matrimonio heterosexual que iba sin prisa al hospital para que ella diera a luz. Una mujer joven, maquilladísima, bien peinada, súper elegante… debe ser que en los hospitales noruegos no te ponen esa bata de paciente en la que se te ve el culo o que sus mujeres, tal cual se muestran felices y llenas de energía dando pecho, no sienten las contracciones porque el frío las aletarga. Es como en las películas en las que pare una mujer, que parece que todas han asistido a estas clases porque ninguna pide la epidural, como si en USA se haya extendido la moda de los partos naturales. Eso es tan mentira como lo anterior y, como siempre, dependerá de cada mujer y cada situación.

Vamos con la siguiente gran mentira, la que más me ha marcado a mí: La lactancia materna es la ostia. Hasta ahora no he sido capaz de escribir sobre el parto. Lo tengo en tareas pendientes y probablemente me sirva de terapia cuando me anime a ello (además, no quiero asustar a quienes están esperando ese momento), sin embargo, hoy me he animado a hablar de los momentos siguientes al nacimiento de mi hija y de cómo me vendieron la lactancia y lo que me encontré.

Antes del nacimiento

En mi caso particular, tuve la “desgracia” de toparme con una profesora naturalista y déspota, que se tomaba las clases de preparación al parto del centro de fisioterapia en el que trabajaba, como una escuela de aleccionamiento a sus creencias. Para ella no había más opciones: ella está por la labor de un parto natural y es para lo que nos preparaba, ella es pro-teta y es para lo que nos preparaba… lo más sangrante de todo es que pagaba por ir.
He de decir que las clases  me venían bien porque hacíamos diferentes ejercicios y porque también me servía de terapia charlar con mis cuatro compañeras de las sensaciones del embarazo, las dolencias de cada una, las expectativas, etc.
Sin embargo, como comentaba, la profesora era una nazi, pero para desmontarla, sólo tengo que hacer uso de sus propias palabras: “Cuando yo me quede embarazada, cambiaré de ginecóloga porque no concibo que me lleve el embarazo una mujer que no ha sido madre” decía. Y como ella bien afirmaba, ¿por qué iba a fiarme de lo que trataba de inculcarme si ella no había sido madre todavía?

De mientras, en las clases de la sanidad pública, nuestra matrona nos explicaba cosas más útiles como: cuándo acudir al hospital cuando estemos de parto, respiraciones de relajación, cómo empujar llegado el momento, la hidratación durante el trabajo de parto… y, llegado el momento, la lactancia. Aquí es cuando tuve que desconectar por los mismos motivos que di en el post de las sectas: si estás en unas clases donde te tienen que preparar para el nacimiento de tu bebé y cualquier pregunta relacionada con una corriente contraria a la matrona provoca revuelo, entonces mejor espero a que llegue el momento y veo como afrontarlo.

Recuerdo como en todas partes nos hablaban de lo importante que es el contacto piel con piel con el bebé. Eso iba a marcar la relación entre la madre y el bebé, crearía un vínculo irrompible, necesario de cara al resto del proceso y que se asemeja a la edulcorada imprimación que describía la autora de Crepúsculo.
Mis padres, los padres de mi pareja, yo misma… sabía que en nuestro caso, esto de la piel con piel no se había dado. Antaño dabas a luz, te dejaban un par de horas con él para el primer contacto con el pecho y se los llevaban a los nidos donde las matronas los cuidaban hasta la siguiente toma.
Una madre naturalista o un especialista naturalista me diría eso de “ahora se ha demostrado que el piel con piel favorece la lactancia y por eso se practica” y yo le respondería, “perfecto, ¿y qué pasa cuando el piel con piel favorece el histerismo del bebé hasta el punto de rechazar el pecho?”. Vuelvo a la teoría primordial de todo esto, las cosas no son cortadas por el mismo patrón para todas las mujeres y sus bebés y, siendo así, alguien debería de indicar alternativas a lo largo de las interminables horas que dedicamos a la preparación.

Después del nacimiento

Como ya he comentado anteriormente, del parto en sí no voy a hablar, pero sí de lo que ocurrió inmediatamente después (aunque puede que para comprender el comportamiento del bebé, debería explicar algún detalle del expulsivo)
Resumiendo, después de mucho esfuerzo me pusieron a mi hija en mis brazos y estuvo exactamente 3 minutos de reloj piel con piel porque la pobre se hizo caca. Nadie me creyó cuando lo dije, pero comprobaron que era cierto y me la cogieron para limpiarla. Después detectaron un problema de saturación y se la llevaron para una prueba y cuando por fin me la volvieron a traer, intentaron ponérmela al pecho. No lo cogió y no se le dio importancia.

Antes de seguir, decir que después de consultar con un miembro de la famosa liga de la leche, me aseguraron que un bebé debe tardar en cogerse al pecho después de haber nacido porque hasta el momento en el que se le corta el cordón ha estado comiendo.

Cuando ya estás recuperándote en planta (en mi caso no podía ni ponerme el pie por el esfuerzo y las complicaciones) las enfermeras que pululan por allí te advierten de que la alimentación debe ser a demanda. Bien, perfecto. Ya lo tenía asumido y estaba preparada para dar el pecho a mi hija cada vez que lo pidiera pero… ¿qué pasa si tu bebé es de los que duerme como un tronco? pues que hay que despertarlo para que coma. Perfecto también, la despierto cada 3 horas (como se me dijo) y la alimento. ¡Pues no! porque tampoco se cogía del pecho.

¿Qué hacer entonces?

Intentamos recurrir a las enfermeras de planta, pero era Navidad y por colapso de la planta de maternidad, estábamos en una de ingresos comunes, por lo que la mayoría de enfermeras eran de esas planta y no de maternidad. Conseguir que alguna nos dedicara un minuto para plantearles nuestro problema era un milagro y las horas pasaban sin que mi bebé (al que le estaba dando todo mi amor poniéndolo piel con piel, llenándolo de besitos y arrumacos) comiera.
Por fin una enfermera se nos para y me ayuda con la postura y el agarre del bebé. Se engancha al pezón y come con una avidez comparable a la que un adulto tiene cuando llega de fiesta a casa y se quiere comer todas las sobras de la nevera. ¡Bien, parece que ya mama!

Pues no. La siguiente vez que demandó mamar, no había forma de colocarla de nuevo al pecho. Se estresaba, gritaba, se revolvía y adquiría un color de cangrejo hervido que daba miedo. Llegados a ese punto, preferíamos tranquilizarla y hacer caso a la primera enfermera que nos atendió: “nos buscáis y os ayudamos de nuevo”… ¡Imposible! no había manera de conseguir un mínimo (y con un mínimo me refiero a medio minuto) de ayuda, ni en el turno de día y mucho menos en el de noche, donde llegaron a bufarnos de mala manera.

A todo esto informar de que por mucho que les indicábamos de que el bebé no se alimentaba del pecho, no hubo nadie que nos hablara de los suplementos mediante jeringa para que, al menos, el bebé comiera.

Con la visita del pediatra al día siguiente y el consiguiente pesado, se descubrió que había perdido peso. No había que ser facultativo para adivinar eso cuando de todas las veces que pidió mamar, sólo dos veces conseguimos que lo hiciera sin desquiciarse. Se nos recuerda que debemos hacerlo a demanda y le comunico a la pediatra que a mi hija le está costando cogerse al pecho. Me habla de las famosas jeringas (sin embargo, nos la dejan sobre la mesa y no nos enseñan a dársela… otro drama porque no sabíamos que ayudaba ponerle el dedo en el paladar)

Habíamos vuelto a casa y seguido todas las indicaciones de las enfermeras, de la matrona en las clases de preparación al parto y de la fisio en las otras clases; y mi bebé seguía sin coger bien el pecho y pasando más hambre que el perro de un mendigo.
Piel con piel, que venía a ser disgusto tras disgusto. La cría se revolvía, me pegaba manotazos en la cara que me dejaban tan impactada que no conseguía reunir fuerzas para obligarla a todo aquello. Ni siquiera sabía si era lo correcto o no porque nada de aquello me recordaba a las sonrisas de las noruegas del vídeo o las mujeres bien peinadas que aseguraban que dar de mamar a sus bebés era lo más. Para mí no lo era, era un drama y no por mí, sino porque mi hija se convertía en un mini Hulk desconsolado y frágil que no obtenía lo que quería, que era comer.

La matrona de la liga de la leche

Seguro que habéis escuchado algo sobre este grupo. Sino es así, aquí tenéis el link a su web

Gracias a haber ido al centro de fisioterapia que os menciono durante el post, tenía contacto con la matrona de la liga de la leche que atiene en Bizkaia (el precio hora es de 60€). Pensamos que si con una consulta de esta mujer podíamos solucionar el problema de la mala alimentación que estaba teniendo el bebé, bien valía pagar 120€ o los que fuera.
La cría tenía 5 días y acudimos a la consulta llenos de esperanza al haber oído hablar tan bien de la Liga de la leche. Debo asegurar, que la mujer que nos atendió era una mujer maravillosa, llena de paciencia y que nos trató fenomenal.

Después de explicarle el parto y nuestro proceder hasta entonces, nos pusimos manos a la obra: piel con piel y tratar de darle de mamar. Es entonces cuando mi hija se vuelve a convertir en Hulk, empieza a atizarme y manteniendo la calma, trato de hacer lo que la matrona me indicaba. Al no tranquilizarse, es ella la que la coge y trata de ponerla al pecho, sin éxito.
En resumen: después de 2 horas de consulta, la mujer nos comunica que no ha visto nada parecido y que en vez de cobrarnos 2 horas nos cobra 1. Bien, perfecto, una mujer experimentada como ella no puede ayudarnos y es una profesional reconociéndolo, sin embargo antes de irnos nos dice: “No os rindáis al biberón. Sácate leche y seguid dándole con la jeringa hasta que consigáis que se enganche al pecho”

Eso ya me desmoralizó y me cabreó muchísimo. Es decir, que una profesional de este ámbito, reconocida matrona de la famosa Liga de la leche, ante una situación nueva para ella, en la que reconoce que el bebé no se está alimentando bien y que hay un verdadero problema en que mame, te diga “No os rindáis al biberón” me pareció casi un insulto. Me recordó a esa “obligatoriedad” de dar pecho que se inculcaba en las clases de preparación al parto, pero sobre todo, me pareció una irresponsabilidad anteponer la lactancia materna a una correcta alimentación de un bebé de 5 días que llevaba 4 mal comiendo.

Aún así, no caímos en las redes del biberón, y seguimos dándole en jeringa tanto mi leche como la artificial.

La enfermera de pediatría del ambulatorio

Recibí otro halo de esperanza cuando me llamó la enfermera de pediatría del ambulatorio para preguntarme qué tal iba todo y al ponerla al corriente de la situación, invitarme a pasarme a verla en su rato de descanso para probar de nuevo y ver si ella daba con la solución a nuestro problema.

Recuerdo que el problema era seguir insistiendo en darle pecho y alimentarla con una jeringa mientras tanto

Una vez en la consulta, repetimos el mismo proceso y la enfermera descubrió que los pezones se ablandaban en la boca del bebé y por lo tanto perdía el agarre. ¡Bien! parecía que avanzábamos y había solución: ¡pezoneras! (no de esas con borlas de las titis de los casinos de Las Vegas)
Compro unas pezoneras de látex, vuelvo a la consulta de la enfermera y probamos con ellas. Parece que funciona, aunque la cría sigue revolviéndose como una culebra y llora más que mama. Aún así, me obligo a aguantar un poco más en pos de una lactancia materna y esperar a que pase el fin de semana para ver qué tal nos va.

Y no nos fue bien, evidentemente.

Después de comprar el sacaleches Medela Swing (150€), un par de pezoneras (9€), una consulta con la matrona de la Liga de la Leche (60€) y un par de masajes con la osteopata del centro de fisioterapia que dejó a la niña relajadísima aunque sin mamar (85€)… tuve una mastitis que me subió la fiebre a 40º, al no poder llevar el ritmo de sacarme leche cada hora para llenar biberones que darle a mi bebé (no me salía mucha leche debido a que no mamaba como es debido) y nos rendimos al biberón.

¿Y sabéis qué?

Esa fue la primera gran decisión que tomé después de haberme convertido en madre. Me olvidé de todo lo que me habían querido inculcar, de frases llenas de intención y carentes de ayuda que me invitaban a no sucumbir a satán (aka el biberón). Decidí entre alimentar vagamente y mal a mi bebé o darle el alimento que ella necesitaba, aunque fuera artificial. Me olvidé de los prejuicios que esta decisión acarrearía (y quien diga que no existen dichos prejuicios miente) y compré un biberón para mi hija.

Desde entonces se ha alimentado correctamente, ha ido cogiendo peso y generando unos molletes que están para comérselos y no ha vuelto a estar histérica ni hambrienta hasta el límite de ponerse roja como un cangrejo hervido.

Resumiendo que es gerundio

Pediría, casi rogaría, que se tuviera más cuidado en lo que se intenta inculcar en los centros sanitarios en las clases de preparación al parto. Pediría transparencia y un porcentaje de realidad y no una corriente personal que, como la religión, cada uno es libre de seguir o no. Si en un centro privado se promueve la lactancia materna y el parto natural, adelante, pero no en un centro sanitario público donde en vez de mirar por el bien de madres y bebés, se aboga por las creencias personales.

Y ya para terminar, que sabiendo lo que cuesta dormir en estos primeros meses/años de nuestros bebés, seguramente nadie ha llegado aquí; un resumen de algunas de las frases que he escuchado a lo largo de estos 4 meses y que se me han quedado grabadas:

  • Si decides dar leche artificial a tu bebé, estás criando un bebé enfermizo – fisioterapeuta
  • No os rindáis al biberón – matrona de la liga de la leche
  • La leche materna es el “patrón oro” para los primeros meses de vida, pero son muchas las madres e hijos que son “víctimas de la lactancia materna mal entendida”. Son presionadas para amamantar aunque tengan hipogalactia, grietas en el pezón, etc. Incluso les plantean dilemas morales para su reincorporación a la vida laboral. Es una falta de respeto y tienen que soportar el calificativo de “malas madres” a aquellas que optan por la Lactancia Artificial – pediatra
  • “Ese es un caso muy distinto del de “no doy pecho porque no quiero”. Una cosa es querer y otra poder” – usuario de FB en pleno debate sobre la lactancia donde discriminaba a una mujer en base a si ha decidido por propia voluntad o por necesidad.

Y aquí, el link al post que escribí sobre el biberón yihadista.

¡Gracias a quienes hayáis conseguido leer hasta aquí!

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42 Comments

maria 27 abril, 2015 at 10:31 am

magnifico post. me pasó casi lo mismo que a ti, a diferencia que la mia se agarraba y comia pero sangre en vez de leche y yo lloraba de dolor por mis pezones. tambien vino una matrona a casa, tambien me compre un sacaleches y tambien a la semana me pasé al biberon y empezé a disfrutar de la maternidad. y ojo si tuviera otro lo volveria a intentar!

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Principesa de Preslav 27 abril, 2015 at 10:35 am

Gracias!
Opino igual que tu, si tuviera otro, lo volvería a intentar porque en mi caso creo que influyó mucho el parto traumático que tuve y la incapacidad de las enfermeras con las que me encontré. Saludos y gracias por leerme.

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maternidadcarab 27 abril, 2015 at 10:56 am

Ya siento todo por lo q pasaste… Como te dije, a mi me costó lo mío también. Mi parto no fue traumático, pero me desaparecieron los pezones y no había manera, no tenía dónde engancharse y eso q tengo buen pecho!! En el hospi no me ayudaron casi nada, la matrona por suerte si, y sobre todo la familia. Gracias a mi hermana lo conseguí! Eso si, el primer dia en casa se llevó biberones, no la iba a dejar sin comer. Yo me encontré con gente que no me animaba a intentarlo, y eso también j**** Cada mamá que haga lo q pueda o quiera, una mamá feliz lo transmitirá al bebé, eso es lo importante. Lo mismo pasa con los chupetes… Mi cuñada me avisó y tiene razón… Nada de leer revistas de mechas en las portadas, la maternidad es dura y esa no es la realidad. Ánimo y enhorabuena x decidir lo mejor para tu niña!

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Principesa de Preslav 27 abril, 2015 at 11:03 am

Tal y como dices, cada uno tiene que elegir libremente sin que le influya una corriente u otra. Creo que cuando nos convertimos en madres nos j**** todo aquello que nos molesta que nos digan (sea para ayudar o no) ¿sabes? no sé si es cosa de hormonas o del cansancio, pero a mí me crispaba los nervios que todo el mundo quisiera opinar.
Nosotros con el chupete lo mismo… lo usa desde el día 1 porque lloraba desconsolada (por hambre) y con el chupete se calmaba. Es el mejor invento por mucho que después me vaya a costar quitárselo cuando crezca.
Gracias por leerme y comentar el post! un beso!

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Matt 27 abril, 2015 at 12:05 pm

Cada caso es un mundo. Yo tengo tres hijos, los dos mayores se agarraron al pecho y mamaron estupendamente desde el minuto 1. La tercera nada. Yo flipaba cuando vi que no hacía ni el menor intento de mamar y si la insistía gritaba como loca. No sabía que eso pudiera pasar. Consejo de la matrona: déjala pasar hambre y acabará agarrando. Ni de palo. Aguanté un día. Después me saqué la leche y con bibe (pasando del rollo de la jeringa). Y así seguimos con 4 meses y medio. Saco los dos pechos a la vez en diez minutos y se lo doy en bibe. Es más engorroso pero soportable. Si no me hubiera funcionado lo del sacaleches pues a leche artificial. Tampoco hay que amargarse la vida cuando hay alternativas.
Con el siguiente hijo vuelve a intentarlo porque como ves por mi caso, cada hijo es distinto, igual funciona, y si no, no pasa nada!.
Besos

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Principesa de Preslav 27 abril, 2015 at 12:29 pm

Gracias por tus palabras! Es que si ya en la vida cotidiana cada persona es un mundo, di hablamos de bebés ya ni te cuento.
Si tuviera otro bebé, lo volvería a intentar.
Un saludo y gracias por pasarte!

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Conxi 9 mayo, 2015 at 11:11 am

Yo tengo dos hijos, Gabriel de siete y Ángela de cinco. Mis lactancias han sido un fracaso, con los dos acabé en mixta un par de meses por aquello de… Con el mayor fue un periplo parecido al que cuentas, un parto que me dejó para tirarme a la basura y un niño que dormía como una marmota y con un bajo tono muscular (del que me enteré a posteriori) y yo pezones planos. En fin, que te voy a contar que ya no sepas, bueno sí, en mi caso el saca-leches (eléctrico tb) me sacaba menos de 10ml, vamos, no llegaba a la primera ralla.
Con ella fue un poco mejor, el parto fue una maravilla y mi recuperación tb, ella se enganchaba muy bien y la tenía pegada en la teta todo el día, pero claro, no cagaba, dejaba el pañal limpio. No cogía ni un gramo…
Que sepas que tienes una fiel seguidora a partir de ahora, me ha gustado mucho tu blog.

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Principesa de Preslav 9 mayo, 2015 at 1:04 pm

Hola!
Muchas gracias por tus palabras y por pasarte a escribir.
Me alegro de que te guste el blog.
Cuando conozco mujeres a las que les ha pasado lo mismo me prece que dejo de preocuparme por la decisión que tomamos. Como comentas, las dudas surgen por el que dirán… Lo cual ya dice mucho de la discriminacion que hay entorno a este tema.
Un beso fuerte!

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Insólita pez 6 agosto, 2015 at 8:43 pm

Hola! Me ha gustado mucho tu post. Yo todavía no he tenido la suerte de conseguir el embarazo q llevo buscando durante tanto tiempo así q no puedo hablar en base a ninguna experiencia. Pero creo q cada uno debe elegir la opción que quiera o se ajuste mas a sus necesidades. Mi hermana dio a luz hace unos meses y flipe con el afán en la SS de convercerte de q dar el pecho es la única opcion. Tod@s pro teta. Y si surgen problemas siguen insistiendo…incluso haciéndote sentir mal por no poder . Creo q se deben respetar todas las opciones y no juzgar a nadie.

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Principesa de Preslav 6 agosto, 2015 at 9:59 pm

Gracias por pasarte!
Te deseo la mejor de las suertes en tu búsqueda.
En cuanto al post, como digo siempre, cada situación y bebé es un mundo. Lo único que debería primar en la sanidad es tener toda la información posible y no que nos quieran llevar por las creencias de cada uno.
Un beso fuerte!

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Mamá se escribe con K 29 septiembre, 2015 at 5:05 pm

Me ha encantado el post, yo creo que la lactancia materna es lo mejor para el bebé pero no a toda costa, a veces se quiere pero no se puede, por mucho que digan. Precisamente estos días estoy escribiendo posts sobre mi lactancia y las 10 cosas que me hubiese gustado que me hubieran contado antes de iniciarla.

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Principesa de Preslav 29 septiembre, 2015 at 8:45 pm

Hola! Pues si no te importa avisarme cuando lo publiques, porque me interesa mucho.
Yo tengo uno preparado sobre las cosas que no te cuentan en las clases de preparación al parto.
Gracias por leerme!

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Mamá se escribe con K 2 octubre, 2015 at 2:03 pm

Hola! gracias a ti! pásate cuando quieras por mi blog, las tengo publicadas desde la semana pasada ¡te espero!

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La alimentación del bebé los primeros 6 meses 5 octubre, 2015 at 1:15 pm

[…] En mi caso, el drama vino las primeras dos semanas, donde el problema fue que el bebé no cogía bien el pecho y nadie nos explicó cómo poder alimentarlo de forma alternativa. Podéis leer al respecto en este post. […]

Reply
Beliebers, veganos y cristianos - lo que otros consideran normal 29 octubre, 2015 at 11:20 pm

[…] aquí me pongo yo de los nervios. ¿Por qué? por esto que os contaba en este post. Es decir, cuando mi hija tenía dos semanas y quería comer con desesperación tenía que tener […]

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10 cosas indispensables durante los primeros 12 meses del bebé 16 noviembre, 2015 at 11:22 am

[…] Ya sabéis como fueron las primeras semanas de lactancia de la niña y sino, podéis leerlo aquí. […]

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Rocio 17 diciembre, 2015 at 1:33 pm

Hola, he leído tu entrada y me ha parecido genia y que tienes mucha razón. Soy mamá de gemelos y tarde en darle el pecho la primera vez casi un día, estaba tan dolorida que no podía ni cogerlos. Ellos lo aceptaron bien pero yo no tenía tanta leche para ellos además de que con dos era todo el día con niños enganchados sin tiempo para nada, así que los alimente de forma mixta hasta los 4 meses y después sólo biberon, y nadie se quejó, aunque me hubiera dado igual. También creo que tuviste mala suerte con las enfermeras, las mías me trajeron los biberones al momento. He descubierto tu blog hacer poco pero he de decir que me encanta. Un saludo.

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Principesa de Preslav 17 diciembre, 2015 at 2:13 pm

Hola Rocío! Encantada de que te pases por aquí.
Sí que tienes razón en que tuve mala suerte. Todo el mundo lo achaca a que era Navidad, pero a mí como me excusa no me vale.
Las primeras dos semanas fueron un infierno pero por suerte lo pudimos solucionar y ahora mi hija está a punto de cumplir un año y está sanota.
Me alegro de que te guste el blog y eres bienvenida siempre que quieras. Un beso.

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Vanesa 26 diciembre, 2015 at 11:05 pm

Hola,
Tu experiencia me ha recordado tanto la mía!! Tengo dos hijos y con ninguno tuvo éxito la lactancia materna. Con el primero llevaba todas esas ideasque comentas aprendidas…pero él, al igual que tu peque, dormía y no ponía interés en mamar. Y cuando lo ponía al pecho…rígido comp un palo me rechazaba, arqueaba su espalda, me golpeaba…. en el grupo de lactancia lo tenían que sujetar entre 4para que se agarrase al pecho. Pero claro, en casa estaba yo sola…. Un infierno que prolongué 4 meses. Y me hicieron sentir la peor madre por mi decisión. Algun día tal vez reuna valor para escribir sobre ello en mi blog.
Gracias por tu post. No estoy sola, no soy malamadre!

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Principesa de Preslav 26 diciembre, 2015 at 11:16 pm

Hola Vanesa!
Por supuestisimo que no eres mala madre. Mala madre es la que no quiere encargarse de sus hijos por desidia y no la que no puede amamantar a sus hijos. Existen alternativas aunque haya quien no las comparta. Lo importante es ser feliz y que los críos estén sanos.
He aprendido a que las opiniones sobre este tema no me afecten y bastante que estuviste cuatro meses. Yo dos semanas, pero ojo con quién me dijera algo.
Un besote muy fuerte y ni se te ocurra poner en duda tu valía por un tema como la lactancia.

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Nerea (Maternitis) 26 diciembre, 2015 at 11:26 pm

Vaya historia! Lo primero, decirte que has tenido muy mala suerte… llamando a tantas puertas no me parece normal que nadie te supiera ayudar! Para empezar, esas matronas talibanes…Yo tuve una matrona super proteta que nos decía siempre que ni era fácil ni era placentero al ppio… Pero sí que veo bien que promuevan la LM (porque ya tienen bastante poder las empresas para anunciar leche de fórmula…). Luego, una monitora de la Liga de la Leche q te cobra??? SI SON VOLUNTARIAS! Yo he ido a alguna reunión y lo hacen x amor al arte…menuda pájara. Y por último…creo q dar el biberón ni es rendirse ni es tirar la toalla. Tu lo intentaste con todas las fuerzas y no hubo éxito…a mi me pasó muy similar pero cuando llamé a esas puertas Sí me ayudaron y tras un mes y pico con pezoneras mi hijo aprendió a mamar…Ahora llevamos 15 meses de LM pero mil y una veces me plantee dejarlo…los inicios son durísimos.

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Principesa de Preslav 26 diciembre, 2015 at 11:32 pm

Sí que tuve mala suerte. Mucha.
A mí me prece correcto que fomenten la lactancia materna, nunca me oirás decir lo contrario.
Como comento, lo que no me parece normal es el integrismo de teta.
Y las leches de fórmula están prohibidas anunciar a no ser que sean de continuación. Nunca de 0 a 6 meses.
Gracias por comentar. Por suerte, aún con biberón, tengo un bebé sano y muy feliz.
Besos.

Reply
Nerea (Maternitis) 28 diciembre, 2015 at 9:39 am

Eso de los anuncios es cierto…pero creo que anunciar leche 2 es anunciar leche de fórmula al fin y al cabo y lo que queda es la marca… no si es de inicio y continuación. Ojo, y no estoy de acuerdo en que no las anuncien, ni 1 ni 2. Como tampoco estoy de acuerdo en que no se den muestras gratuitas de leche de inicio…¿por qué? ¿por qué hay que ponerlo tan difícil? Si alguien no quiere dar el pecho, ¿por qué le ponemos obstáculos? Mi no entender… en fin…es un tema que da para mucho. Un abrazo guapa!

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Itzel 27 diciembre, 2015 at 11:33 am

Hola! Me gusto mucho tu post, me gusta la naturalidad con la que cuentas las cosas porque hace más real un problema muy común. Si vemos la foto de una madre dando teta y otra biberón, quien diríamos que ama más a su BB? Está claro que las dos lo aman inmensamente, porque quien siquiera ponga el amor en duda y lo base en una teta o biberón desde ahí muestra su ignorancia. Ahora bien, creo que el problema como dices es primero “que te vendieron” mal la lactancia materna, primero por intentar vendértela porque no se vende, segundo por no brindarte una información REAL y completa de ella. Yo no puedo decirle a una paciente que la lactancia es súper chula y que la mamá y bebe lo pasarán de mil maravillas porque sería mentira, como en todo hay dificultades de por medio algunas tienen solución y en otras no y es así, quien te diga que siempre se pueden resolver es mentira. Bueno además aunque me considero prolactancia (ojo más por el BB que por la madre), no formo ninguna secta, que sería así si no aceptará otras formas de pensar y la libertad de cada uno de hacer lo que decida en base a una buena información. Es difícil y duro, yo misma tuve grietas y me planteé muchas veces abandonar la lactancia pero conseguí sobrellevarlo, así que si te lo cuento es porwue lo he vivido. Uno es libre de decidir de manera informada que hacer, lo que es innegable porque es así, es las ventajas de la leche materna para los bebés, ojo, no porque sea mágica, ni da súper poderes, no tendremos Einsteins si la beben nuestra hijos, no, solo es lo natural, es como si me fueran a cortar la pierna y me dijeran que prefieres esta súper prótesis que te hará correr maratones y te hará saltar más que nadie o tu pierna que sin gracia alguna buen té sirve para caminar y nada más , pues creo que es obvio que aún con sus defectos preferimos lo natural, lo que viene de fábrica en este caso la leche materna. A toda costa? Nunca! Nada! Es preferible una madre tranquila y feliz, que todo lo contrario por criminalizarla por su decisión, todo lo que hacemos como madres es buscando el bien de nuestros hijos pero también considerándonos a nosotras que tampoco se trata de martirio. Quien se atreva a juzgar a una madre por si ofrece pecho o biberón oídos sordos y compasión por su ignorancia. Lo dicho me ha gustado mucho y lo que necesitamos es más personal sanitario que se actualice en temas de niño sano porwue de enfermedades saben mucho pero de lo básico se quedan con lo de la facultad y por eso se enfrascan en el “sí o si” y no dan el apoyo necesario y real.

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Principesa de Preslav 27 diciembre, 2015 at 3:25 pm

Muchas gracias por tu comentario.
Estoy de acuerdo contigo. Es cierto que la lactancia materna es lo natural y por eso era mi elección, no porque fuera mágico y mucho menos por sus efectos milagrosos contra el cáncer de mama (por mencionar uno de los argumentos de su “venta”).
No se pudo, lo solucioné con mucho esfuerzo y sufrimiento. Así que paso de quién quiera venir a decirme lo mala que fui.
Un beso.

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mamadichosa 9 febrero, 2016 at 10:19 pm

Mon die!Prácticamente me ha pasado lo mismo que a ti. Lo he pasado fatal hasta que me di cuenta de que no podiamos seguir así y tome esa decision tan dolorosa para mi.
Tenia idealizada la lactancia materna. También me la vendieron como algo hiper fácil y que todas las mujeres (menos las que tenian la enfermedad de hipogalactia)podían hacer.Me lo creí.Soy honesta cuando te digo que escribi algo asi como “si puedes debes” y no pensé en ningun momento que yo no podía. Y lo peor de todo,¡si no quieres también vale! Me la pegué y lo reconozco.Por eso ha sido mas duro aceptar que no podía amamantar a mi peque.
De momento no me he encontrado con gente que me juzgue, pero no he vuelto a a ir al taller de lactancia por miedo a miradas inquisitorias. Bastante mal me siento ya como para hacerme mas daño. Con post como los tuyos una ya no se siente tan mala madre… un beso!

Reply
Principesa de Preslav 9 febrero, 2016 at 10:29 pm

Mira, ante todo, nada de decirse a una misma que ha fracasado o que es mala madre.
Yo quería amamantar y las cosas me vinieron así, pues lo acepto, sobre todo viendo que mi hija se ha criado bien sana.
Quédate con lo bueno y olvídate de quien quiera juzgarte por algo como la lactancia.
Un besote!

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El momento en el que descubres que no eres un mamífero más - Principesa de Preslav 10 febrero, 2016 at 11:30 am

[…] alimentos para que los bebés que no pueden tomar el pecho de sus madres, coman y crezcan sanos (en contra de lo que en su día me dijo una asesora de lactancia). Y con esto sólo quiero decir, que la misma ciencia que se encarga de demostrar que la lactancia […]

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mbg 5 marzo, 2016 at 9:03 am

Hola! Siento que esta haya sido tu experiencia. Por otra parte me parecen acusaciones graves las de de nazi o secta a personas que han intentado a su manera, aunque no lo hayan logrado, ayudarte. A mí personalmente la liga me ayudó a lograr dar de mamar, yo en las reuniones también he visto dar biberones desde el respeto absoluto. Por otra parte, una monitora nunca te cobra, otra cosa es que acudieras a una asesora de lactancia… Lo que sí me ha chocado mucho es cuando dices lo que te gastaste en intentar la lactancia, que obviamente no es moco de pavo. Pero sí que lo dices como si la lactancia artificial la regalaran cuando vas a la farmacia (no sólo la leche, hay muchos accesorios necesarios), lo cual creo que es un enfoque sesgado.
Creo que las madres debemos intentar tomar decisiones desde el corazón y vivirlas con alegría al margen de todo juicio.
Por otra parte te entiendo porque cuando se está recién parida y con un bebito pequeño ciertas actidudes y comentarios afectan y pueden llegar a doler mucho.
Un abrazo.

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Principesa de Preslav 5 marzo, 2016 at 9:51 am

Hola, no has debido de entender nada de lo que dicho:
– consulté a una famosa matrona de Bizkaia ligada a la liga de la leche que me atendió en una consulta privada por lo que me cobró.
– mi fisio de las clases de parto era, según ella misma, una sectaria y una nazi o talibana de la teta.
En mi mundo, alguien que intenta inponer su visión de una cosa de forma totalitaria es una sectaria. Lo cual no quiere decir que todas las lactantes lo sean.
– Informo del dineral que me gasté para intentar conseguir una lactancia materna. No digo en ningún momento que la artificial sea gratis, eso es tu interpretación. Si leyeras el blog sabrías lo que he gastado en Nidina durante 9 meses.

Respeto tu comentario y tu opinión, pero sobre algo que he vivido yo con mi bebé y que he sufrido yo y mi bebé, me podéis venir a contar lo que queráis; que no tendrá mayor consecuencia en lo que pasó.
Saludos!

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El momento en el que descubres las sectas de la maternidad 8 marzo, 2016 at 5:23 pm

[…] NOTA: más adelante publicaré un post sobre mi experiencia con la liga de la leche y dar el pecho a mi bebé […]

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Crianza con desapego III: llevar el bebé siempre encima - Principesa de Preslav 11 abril, 2016 at 6:05 am

[…] ellos duermen de fábula y colechando. A alguno le llevará a confusión, que es lo que suele pasar cuando te venden algo tan genial sobre el papel, que al probarlo te das la ostia […]

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TeacherNerea 18 abril, 2016 at 8:27 pm

Felicidades por el post. No se leen muchos tan serenos respecto a la lactancia materna. Yo dí artificial y por suerte no tuve que aguantar a ninguna integrista pro-LM. Depende de la suerte que tengas con el personal médico, supongo. Mi matrona me dijo “más vale un bibe con amor y ganas que teta con dolor y desgana”

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Principesa de Preslav 18 abril, 2016 at 9:46 pm

Hola!
Una enfermera del hospital me dijo “no te vuelvas loca y no dejes que esto te amargue”
Y la enfermera del pediatra idem. Se agradece que no todo sean radicales que no saben nada de lo que pasa por tu cabeza.
Un besote!

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Natalia 21 abril, 2016 at 9:52 pm

Soy pro lactancia absolutamente siempre y cuando las condiciones sean las adecuadas y no se “maltrate” a la madre. Una de mis gemelas nacio con hipoglucemia así que le encajaron un bibe corriendo. Luego por la noche el pediatra vio que tenia el azucar bajisima otra vez y me dijo ponla al pecho, pero si no se coge bibe urgente…va mi marido a pedir bibe y la enfermera que de eso nada que le daba igual lo que haya dicho el pediatra que era por capricho…Es increíble al extremo que llegan ciertas personas…Y encima sacandote el dinero vamos

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Principesa de Preslav 22 abril, 2016 at 10:31 am

Hola Natalia, lo más importante de lo que comentas es que la enfermera se creyera que era un capricho… ¿cómo un capricho? ¿quién es ella para valorar eso? y aunque lo fuera, estás en tu derecho de pedir biberón porque ella no puede decidir qué hacer con tu bebé. Estas cosas me crispan los nervios. Yo abogo por la lactancia materna, pero no a cualquier precio y como dices, sin que se maltrate ni al bebé ni a la madre.

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Cyball Brigitte - Mami 507 24 mayo, 2016 at 3:07 am

Es la primera vez en casi 4 años en que escucho a otra madre que pasó lo que yo: rechazo de su bebé para tomar del pecho. Igual que tú, busque apoyo, consultoría con la liga de la leche de mi país y nada, que mi bichito no es pro-lactancia y punto. Aunque sí que tomó su leche materna y leche de prematuros por haber nacido así. Te confieso que ha sido confortante no sentirme como la única mujer en todo el mundo en ser rechazada por su hijo a la hora de amamantar, y les digo a quienes afirman que sólo con lactancia materna se forman vínculos: eso es falso, es el amor, tu cuidado, tu manera de tratar a tu hijo lo que hace el vínculo.

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Principesa de Preslav 24 mayo, 2016 at 10:59 am

Hola Cyball!
Para eso escribo este blog, para que gente como tú lo lea y vea que no todas las madres somos iguales y que a algunas nos pasan estas cosas.
No pasa nada, nuestros hijos, por la razón que sea no han podido mamar… ¿y qué mientras estén sanos y sean felices?
El vínculo con un hijo no se crea solo mamando de una teta… ¿qué pasa cuando deja de mamar? ¿se aleja de su madre? no, ¿verdad? pues eso.
Un beso grande!

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Inma 14 junio, 2016 at 5:03 pm

Yo acabé con el bebé en urgencias con 7 días de vida porque no estaba comiendo correctamente. Ni siquiera allí supieron decarmen que lo que le pasaba era deshidratación. Dos bibes después desaparecieron todos los problemas. Mi experiencia aquí :https://homoprimerizus.wordpress.com/2016/02/01/la-lactancia-mi-experiencia/

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Principesa de Preslav 15 junio, 2016 at 2:05 pm

Sí, es un clásico parece, bebés que no maman, que parecen enfermos, pero que con darles de comer (biberón) se arregla y puede empezar a vivir la vida feliz.
Un beso

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Inma 14 junio, 2016 at 5:05 pm

Por cierto, no conozco el caso de USA pero sí de UK. Allí, la epidursal es el último recurso y de cesárea mejor ni hablar…

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Red de apoyo a familias no lactantes - mi lactancia | Principesa de Preslav 18 septiembre, 2017 at 11:12 am

[…] “cómo me vendieron la lactancia y lo que me encontré” que no escribía del tema, pero ahora me he explayado tan ricamente y este es el […]

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