Crianza con desapego I: el colecho

posted by Principesa de Preslav 26 enero, 2016 29 Comments

Después de dedicar parte de la semana a que me suba la bilirrubina leyendo sobre los diferentes tipos de crianza que, en el fondo, no sirven más que para etiquetar el tipo de madre y padre que podemos llegar a ser, he decidido estrenar categoría y sección donde contaros en clave de humor en qué consiste la crianza con apego.

Para el que no lo sepa, la crianza con apego se basa en 8Bs (del inglés) que son las siguientes:

  1. Lazos afectivos desde el nacimiento
  2. Lactancia materna
  3. Lleva el bebé encima
  4. Dormir con el bebé
  5. Confianza en el valor del llanto como lenguaje
  6. Cuidado en los adiestramientos
  7. Mantener un equilibrio
  8. Ambos

Como soy una rebeldona, en vez de empezar por la primera B, voy a empezar por la cuarta y este será el primero de los 8 capítulos que tendrá la nueva sección del blog: Mi crianza radical.

Vaya por delante que no pretendo reírme ni ridiculizar a quienes practican estos hábitos para con sus hijos, porque me parece tan respetable como quien no lo hace. Recordad: clave de humor. y ¡qué leches!, si os ofendo, pues me lo decís tranquilamente y hablamos de ello como seres civilizados.

El colecho, por ahí es por donde empiezo. Ya he hablado alguna otra vez del colecho, pero es que esta semana descubrí una página de Facebook llamada “Crianza con Apego, Crianza respetuosa” y he tenido que iniciar esta nueva etapa volviendo a hablar de este asunto.

¿Qué me llevó a empezar por el colecho?

El colecho es una de las ramas de la llamada crianza con apego que tan de mala leche nos pone a quienes no la practicamos por una sencilla razón: su antónimo es la crianza con desapego. Y suena como si nos importara tres narices cómo criamos a nuestros hijos.

Como os decía, encontré la página de Facebook de “Crianza con Apego, Crianza respetuosa” y descubrí que era una mina de ofender a quiénes, entre otras cosas, no hemos podido cumplir con nuestro deseo de dar lactancia materna a nuestros bebés. La puntilla era algo así como: “si somos mamíferos es por la sencilla razón de que debemos dar de mamar” y claro, si no lo consigues, igual es que le tenemos que pedir a Darwin que nos cambie de clase y nos equipare a los escarabajos (pasar de la clase mamalia a la clase insecta). Que conste que esta afirmación la he leído en varias páginas, blogs, artículos dedicados a la lactancia materna.

Pero ahora estamos hablando de colecho y lo que me ha llevado a empezar la sección con este asunto es esta frase (sacada de esa misma página):

La imagen puede contener: una persona

No sé si está sacada de contexto, pero es tal cual la vi en la página.

Y entonces es cuando comienza la parte de crianza radical. Efectivamente, Doctor Carlos González, hay culturas donde la práctica del colecho es una práctica universal y le voy a poner un ejemplo, sin ser antropóloga ni nada por el estilo, pero teniendo ojos para ver y leer: algunas tribus bosquimanas practican el colecho en sus chozas y lo seguirán haciendo a menos que logren echar una pared abajo, ampliar para un par de habitaciones y así tener sitio para dormir cada uno en su cuarto.

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Aquí una familia bosquimana que practica colecho

Colecho por deseo y no por necesidad

La diferencia es bastante grande. Como todo en esta vida, no es lo mismo difrutar de algo porque hemos decidido por propia voluntad llevarlo a cabo, que tener que hacerlo por obligación y porque no hay alternativa. ¿Que decidimos practicar el colecho porque seguimos una crianza con apego y ese es precisamente uno de los puntos de ese tipo de crianza? pues magnífico. Pero, me gustaría poder preguntarle a la familia bosquimana (o a quien vive en cabañas, chozas, cobachas, iglús, apartamentos minúsculos de Londres…) a ver si seguirían practicando el colecho, si tuvieran la alternativa de tener una casa diferente donde cada miembro tuviera su propia habitación.

Parece que cada vez que se intenta “defender” el colecho, tenemos que remitirnos a otras culturas y, es muchísima casualidad, que la mayoría de las culturas a las que nos referimos pertenecen al mal llamado tercer mundo. A veces, cuando leo a los naturistas acérrimos, me da por pensar por qué no dejan todo lo que están haciendo y se marchan a Papúa Nueva Guinea a vivir con lo justo: un par de maderas, una palmera con sus cocos, un par de taparrabos y ala… a la aventura naturista. Pero ojo, eso entraña también deshacerse de la tecnología eh, que parece que lo naturista sólo se debe aplicar a la maternidad o la paternidad.

¿Y cuál es la diferencia entre deseo y necesidad?

Resultado de imagen de cama colecho gigante

Pues eso. Esta es una cama cualquiera donde cohabitan unos padres y sus cinco hijos. Más que hablar de lo que deben molestar los ronquidos de papá durmiendo de esta manera, sería saber en cuántas casas cabe una cama de estas dimensiones.

En el fondo es sólo envidia. De los bosquimanos quiero decir.

El sexo en el colecho

La imagen puede contener: 2 personas, texto

Primero leed lo que nos cuenta el Doctor González en su libro Bésame mucho.

Para empezar, me encanta que sugiera que si no se encuentra la forma de foie (el que sepa el chiste lo pillará de inmediato) no se le debe echar la culpa a los niños. ¡Estoy de acuerdo Doctor! yo le echo la culpa al cansancio, que probablemente deriva de mi hija y de todo lo demás, pero es sólo una excusa. Además, me niego a mirar a la niña, de trece meses, y reprocharle que no puedo echar un polvo por su culpa. Culpa suya no será en ningún caso.

Ahora, ¿recordáis la anécdota que os conté la primera vez que hablé de colecho?. La tenéis aquí, pero os la recuerdo: se trataba de una familia que iba a por el tercer bebé pero no lo conseguían. La ginecóloga les preguntó si seguían practicando colecho y ellos dijeron que sí. Iban a por el tercer mientras el crío de 4 años y el otro bebé dormían junto a ellos.

Llamadme loca o anticuada, o loca y anticuada: pero foie con un crío de cuatro años durmiendo en la misma cama… luego vas de campamento y se lo montan unos junto a tu cama y te parece de degenerados. ¡Pero eso también es colecho adolescente!

Este asunto del sexo en la misma cama que los críos me hace pensar en cómo para algunas cosas somos unos pudorosos de cuidado y como pretendemos mantener a los críos asépticos y ajenos a un montón de cosas (que por cierto cuando yo era pequeña carecían de importancia: los dibujos, los azotes, los columpios oxidados…) y para otros temas nos la trae sin cuidado. Siempre está bien si es en nombre de la crianza respetuosa.

Por cierto que la misma doctora que me contó la anécdota de estos padres, que consiguieron el tercer bebé que tanto deseaban; me contó otra anécdota más que no puedo evitar compartir: una mujer, en una revisión, le preguntó si ya podía dejar de usar agua natural embotellada para su bebé. Ella le dijo que sí, que el biberón se lo podía preparar con leche de vaca o agua del grifo, pero la madre no se refería a eso: quería saber si ya podía usar agua de grifo y no embotellada para preparar el baño de la criatura.

Me vais a perdonar, pero a mí me cuentan cosas como esta y de inmediato pienso en Mariah Carey pidiendo agua de Vichy para bañarse. Debe ser que estoy totalmente fuera de juego.

Volviendo al sexo y al colecho. Comparto totalmente que se puede foie en cualquier otra habitación de la casa, pero para eso no hace falta estar haciendo colecho, eh. Ahora, si crees que con un bebé de 4 años puedes practicar sexo estando en la misma cama que él, ¿me contáis por favor cómo le vais a explicar después a este niño que no “está bien visto por algunos” tocarse la pirulita delante de otros niños? (por tratar de poner un ejemplo)

Y hasta aquí el primero de los 8 capítulos que conformarán la sección Mi crianza radical.

 


FUENTES:

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29 Comments

El Papá Cavernícola 26 enero, 2016 at 1:31 pm

Aquí uno que vive en una caverna!!

Fuera bromas, estoy de acuerdo contigo al 100% que no duerma con mi hijo no significa no le tenga apego o no le crié con respeto. De hecho no sé hasta qué punto le estás respetando si te pones ahí a su lado con el folleteo…

Pero bueno que me sacan al Dr González de vez en cuando y me intentan demostrar que es algo así como Dios, pues yo creo que todos los extremos son malos y hay que respetar a cada uno en su decisión.

Un saludo!!

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Principesa de Preslav 26 enero, 2016 at 1:34 pm

Pues no entiendo como precisamente tu no hiciste colecho siendo un cavernícola, que iba a ser mi otro ejemplo de “sociedad” abocada a hacer colecho por necesidad. Gracias por pasarte y comentar y sí, estoy contingo, que a tu vez estás conmigo; todo lo que sea radical, es ya de por si, tóxico.
Saludos!

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olga 26 enero, 2016 at 1:43 pm

Qué manía con decirnos a todos como tenemos que hacer las cosas. Yo intenté el colecho y el que no quiso fue el niño. ¿Qué hago? ¿Le obligo? A ver si el que es un desapegado es él. Cada niño es un mundo, y cada padre y madre hace lo que puede. Suficientes malabarismos hacemos como para preocuparnos por lo que los demás dicen que tenemos que hacer.

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Principesa de Preslav 26 enero, 2016 at 1:48 pm

Hola Olga!
Tú lo has dicho. Yo intenté dormir un día con mi hija porque andaba algo pochita y vaya ostias me soltó. No se dormía ella, no me dormía yo… era una pesadilla. En su cuarto duerme como un tronco y cuando digo como un tronco, me refiero a 9 horas seguidas.
Un abrazo!

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Nerea (Maternitis) 26 enero, 2016 at 3:26 pm

Si es que me meo contigo… A ver, alma de cántaro, sin ánimo de ofender, con lo de C. González sí que creo que te has liado. Cuando habla de otras culturas no se refiere a los que por narices no tienen más remedio que colechar con los hijos, los padres y hasta las cabras. Creo recordar que hay culturas como la japonesa y otras tantas modernas civilizaciones, donde lo normal es dormir todos juntos. Has visto alguna vez Shin Shan? Duermen todos juntos en el suelo. Vale, el niño es un trol de mucho cuidado, pero no sé si es culpa de eso XDDD.
A mi lo que me molesta muy mucho es que haya un decálogo de “crianza con apego” y como te saltes un solo punto ¡ya la hemos liado!. Estoy preparando un post sobre el tema, pero vamos, que a mi me gusta más llamarlo crianza respetuosa, en la que se respeta lo que quiere el bebé: ya sea colechar, su cuna o dormir en un futón. Y eso tb sirve para la teta, la comida, etc.etc. Yo colecho POR PURA OBLIGACIÓN, porque me niego a levantarme de la cama 5 veces cada noche para darle la teta el niño. Self service, pero lo mío me ha costado. Ala, sé buena que me da a mi que no vas a hacer amiguitos con esta nueva serie de posts XDD

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Principesa de Preslav 26 enero, 2016 at 3:48 pm

Hola Nerea, querida,
Ya me imagino que el buen doctor no se refería a los países donde es “necesario” y no una elección. Pero ¿sabes? resulta que hay una web que leo bastante y me saca de quicio, donde se permitieron publicar fotos de “mujeres que también se llevan sus hijos al trabajo” y todas eran mujeres de países pobres con trabajos durisimos donde, me juego el cuello, no tenían más remedio que llevarlos consigo. Por eso lo comentaba, pero tranquila jaja verás a lo que me refiero en el post donde analice el punto “llevar el bebé siempre contigo” uno de mis favoritos.
Un besote!

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Nerea (Maternitis) 26 enero, 2016 at 4:40 pm

¡No leas webs q te sacan de quicio! XDDDDDD

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Principesa de Preslav 26 enero, 2016 at 4:41 pm

No puedo evitarlo… yo soy así 😛 jajajaja

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Pilar 26 enero, 2016 at 9:23 pm

Yo he colechado con mi tercer y cuarto hijo, no por criar con apego, no, la necesidad imperiosa de descansar me llevó a ello y mientras el niño comía la madre dormía, menudo invento oiga, al día siguiente en el trabajo podía pasar por persona cuerda y normal. Muy buen artículo, cómo me he reído. Un beso, Pilar

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Principesa de Preslav 26 enero, 2016 at 9:40 pm

Hola! Pues claro, hay que hacer lo que a uno le convenga porque quiera o no le quede remedio y no hace falta etiquetar todo.
Yo lo intenté y me llevé más ostias que la pera, pues a otra cosa.
Un besote grande!

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Criando frikis 26 enero, 2016 at 10:37 pm

Pues nosotros hemos colechado desde el minuto cero. Más mi mujer que yo, debo decir. La pequeña jamás ha dormido, y la única forma de medio conseguirlo era metiéndola en nuestra cama y que no nos parecía mal, allá que fue.
Ahora bien, para el tema del folleteo, que quieres que te diga, pero si yo tengo a mi hija en la cama, el cacharro no funciona. Vamos, ni me lo planteo!
Cuando pasaron los meses, el que tuvo que dejar de dormir en la cama fui yo, porque el aleteo de una mariposa a 200kms ya me despierta, asi que imagínate una niña que no para de dar golpes y patadas en la cama. Pero conseguimos que ella no llorase por las noches y durmiese al menos en ratos de 2-3 ahora.
Ahora duerme en su cama, junto a la nuestra, y los días que está mimosa se sube con nosotros, pero es la excepción y no la norma.

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Principesa de Preslav 26 enero, 2016 at 10:56 pm

Francamente, si la criatura no puede dormir sola y lo único que le funciona para poder descansar es el colecho, pues habrá que hacerlo, Cada niño en su mundo.
Ya sabes que no tengo nada en contra de lo que cada familia decide hacer con sus criaturas, solo faltaba.
😀

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Oscar (Ya no soy un padre novato... o sí) 26 enero, 2016 at 11:09 pm

Pues… nosotros también colechamos cuando el pequeñajo se despierta y no hay manera de calmarlo. Justo hace unos días hablé de ello, mira aquí te lo dejo (SPAM? :P) Me gusta tu enfoque 😉

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Principesa de Preslav 26 enero, 2016 at 11:10 pm

Gracias Oscar, de SPAM nada, faltaría más.
A veces pensando que estaría bien que durmiera con nosotros, aunque fuera una noche, pero la que no tiene apego es ella.

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Natalia (@mamadedosmasdos) 1 febrero, 2016 at 12:02 pm

Tengo 4 hijos. El primero como dormía estupendamente, a su habitación a los tres meses. Al principio me levantaba más que nada “por si acaso”. El segundo era más remolón, pero a los 4 meses a la habitación con su hermano (mientras dormían en la nuestra lo hacían en su cuna, salvo que estuviesen malitos que se iba el papi y dormían conmigo)
Ahora con las gemelas precisamente ayer con 5 meses y medio las mudamos a su habitación. Duermen juntas en una cuna (colechan entre ellas jaja) y sin problemas.
Mis hijos (los mayores tienen 9 y 10 años) son niños simpáticos estudiosos y cariñosos con todo el mundo. Tienen muchísimos amigos y, por cierto, duermen a pata suelta desde pequeños asi que cada uno viva como quiera vivir y deje de juzgar al resto que si quieren pensar que soy una mala madre oleeee por mí.

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Padres Frikis 7 febrero, 2016 at 2:56 pm

Nosotros colechamos, y no se trata de seguir un manual… Es que es como mejor dormimos los 4! Mario en camita pegada a la nuestra, y Luke junto a su mamá. Sí se despierta, a comer ahí mismo, sin lloros.

Simplemente, nos va bien así 🙂

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Principesa de Preslav 7 febrero, 2016 at 7:02 pm

El asunto no es si colechais o no, es si lo hacéis porque quereis o por necesidad o por la crianza con apego.
En mi caso, sería imposible porqur mi hija se agobia con solo mirarla, como para pretender que duerma con nosotros. Sería un milagro.

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mamadichosa 9 febrero, 2016 at 6:14 pm

Buenas!Soy nueva por aqui, te encontré en twitter y coincido en muchas cosas de las que hablas. Yo tampoco hago colecho. Basicamente, por miedo a aplastar a mi peque, ya que tengo un sueño muy profundo y cuando duermo caigo inconsciente… tengo pensado escribir una entrada sobre este tema y lo que opino, haciendo referencia a esta entrada. Queria pedirte permiso en si puedo poner el enlace de esta entrada. Si no te parece bien ¡ sin problema!
Con tu permiso me quedo por aqui. Un saludo!

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Principesa de Preslav 9 febrero, 2016 at 7:12 pm

Hola! Encantada de conocerte.
¿Cómo eres en twitter para seguirte?
Por supuesto que puedes hacer referencia al blog cuando quieras.
Yo también duermo súper profundo, aunque con la cría al lado desarrollo un instinto de alerta (como todo el mundo). Ya sabes que todo esto es cuestión de lo que los críos quieran, así que…
UN besote y nos leemos.

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Núria, The Viking's Mama 12 febrero, 2016 at 8:18 am

¡Hola! si es que es dejar de pasar por aquí unos días y se me acumulan las lecturas! 😉
¿Existe el semi colecho?? porque eso es lo que hacemos por aquí y precisamente porque creemos en la crianza respetuosa, respetuosa para el bebé y para nosotros mismos.
Cuando nació y en los 2 meses que pude darle lactancia mixta, le metíamos en la cama para que comiera y luego pasaba a su cunita de colecho al lado de la nuestra… luego cuando dejó de mamar siguió en su cunita de colecho dándome la manita para dormirse. A los 7 meses ya no cabía en la cuna e intentamos pasarle a la cuna de su habitación y bueno, ahí es cuando practicamos más el semi colecho, se duerme un rato pero es muy inquieto y se despierta cada vez que pierde el chupete… sí, a ver si ahora voy a liarla con el tema de que mi bebé de ahora 15 meses sigue con chupete para dormir, no es muy muy fan pero a ratos lo necesita y este es uno de ellos. Bueno que me enrollo, la cuestión es que cuando ya nos hemos levantado como 3 o 4 veces en la misma noche para consolarle pues nos lo traemos a la cama y a dormir todos juntos, que yo a las 6 tengo que levantarme y el papá a las 7 y de hecho si hay días que le vemos ya para dormir bastante nervioso, se viene directito a la cama.
Ahora con 15 meses lleva unos días durmiendo con nosotros bastante mal porque se mueve muchísimo, nos clava cabeza, codos, pies y a veces en los pies de la cama le encontramos, quizá le molestamos y prefiere dormir solo así que veremos qué hacemos ahora.
Besos y seguiremos tu nueva sección! que por cierto ya he visto que yo tampoco cumplo la crianza con apego punto por punto.
Por cierto, si hay alguien que realmente asegura que si somos mamíferos es porque tenemos que dar de mamar y no entienden ni respetan las circunstancias de las que no lo hemos hecho… me voy a ahorrar los comentarios porque sería al igual que ellos, yo muy poco empática y no es plan de crear aún más polémicas, pero duele.

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Principesa de Preslav 12 febrero, 2016 at 10:10 am

Hola Nuria!
Me encanta tenerte por aquí y me alegro de que comentes.
Por supuesto, aquí todo vale: semi colecho, lecho, no lecho… lo de las pelas con los críos en la cama es un clásico ya. Como decía anteriormente, mi hija es que es muy idependentista y no quiere oír hablar de dormir con nosotros bajo ningún concepto.
De lo del pecho ya mejor ni hablar, cada uno con sus asuntos y ya está.
Un besazo!

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Ina 5 marzo, 2016 at 6:41 pm

A mí el Sr. Carlos González me hierve la sangre. Dogmático, panfletista, prepotente y con cierto tufo neo machista. Pero ya sus derivaciones en la red son de espanto!! La gente le adora con nula crítica. Repiten como un mantra su argumento de “no conozco a ningún niño de 14 años que siga durmiendo con sus padres” toma ciencia!! Oye, pues yo sí conozco, y más de uno, palabrita

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Principesa de Preslav 5 marzo, 2016 at 8:50 pm

Como tu dices, está basado todo en los hechos científicos basados en lo que han visto sus ojos.
Yo no le conocía, pero lo descubrí en la página de Facebook que comento.
Un beso!

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Padres Frikis 7 abril, 2016 at 10:06 am

Por cierto, colechamos pero nunca jamás haremos el foie con los niños al lado… puaj! no jodas! en serio hay gente que lo hace? Oo

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Principesa de Preslav 7 abril, 2016 at 10:09 am

jajajaja es algo que me flipa cada vez que lo leo. Te dirán que hay culturas que lo tienen interiorizado. Claro, también hay culturas que se comen a los albinos, pero no por eso está bien.

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Teacher Nerea 20 abril, 2016 at 4:15 pm

¡Me he reído mucho con el tono del post! jaja La verdad es que creo que cada uno puede hacer lo que quiera. Lo malo es que cuando no haces lo que dice “la secta” te miran fatal. Se da el caso de que a mi hija no le ha gustado nunca ni dormir en brazos, sólo cuna. La adora. Pues tuve que oír a una pediatra decirme que “hasta el año tiene que dormir contigo, a ver si se va a morir y no te enteras”. ¿Perdona? ¿Si no duermo con mi hija encima hasta que ya camine soy muy mala madre?. Pues habríamos estado apañadas ¡porque no quiere dormir conmigo ni cuando está mala! ¡Muerte al unipensamiento sectario!

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Principesa de Preslav 20 abril, 2016 at 5:02 pm

Mira, a mí un enfermero me dijo lo mismo: que si duermen solos les puede dar la muerte súbita y no enterarte. A lo que me pregunto: ¿si tenemos la desgracia que le da mientras duerme con nosotros sí nos daríamos cuenta? No se puede ser más cretino. Metiendo el miedo en el cuerpo.
Un besote!

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Flavia 18 septiembre, 2016 at 3:54 am

¡Hola!
Llegué a este blog curioseando porque yo también acabo de estrenar blog sobre maternidad (mamadegarbancito.blogspot.com) aunque ya tenía otro de manualidades (yodelosextranostalentos.blogspot.com) y no puedo parar de leerte.
Me ha encantado cómo cuentas y desmitificas este tema. Yo también soy de las que se sienten “mala madre” cuando hablo con una de esas de la “crianza respetuosa”… ¡Pero si fue mi niño el que decidió dejar la teta con 8 meses! y parece que he cometido un asesinato (es muy tragón y para sacar de la teta tenía que hacer demasiado esfuerzo en comparación con el biberón, que caía a chorro, jajaja). O decidí dejarle en la guardería a los 4 meses y medio y me tacharon de “salvaje”.
De dormir ni hablamos. Mi niño también adora la cuna. Nunca le ha gustado que le mueva el carro para dormir (no sabes la liberación que es eso cuando veo a madres meneando el carro, con una energía que ni un terremoto escala 8 lo haría mejor) y en la cuna no quiere ni que le toque.
Hace unos meses unos amigos nos preguntaban cuando le cambiamos a su habitación (en la nuestra dormía en minicuna) para hacerlo ellos igual (el cambio fue a los 4 meses) y después nos comentaron que no lo hicieron porque les dijo la doctora que si se atragantaba o le pasaba algo no se iban a dar cuenta. Te prometo que tal y como yo duermo aunque le tuviera encima tampoco me enteraría.
No recuerdo si he leído algo al respecto en tu blog (ya te digo que he estado cotilleando varios) pero… ¿son todas madres solteras? ¿dónde están los padres? ¡Ah! Sí, durmiendo en el sofá a causa del colecho… Estas decisiones educativas unilaterales me queman.
En fin, que por aquí sigo, leyéndote cuando el sueño me permite robarle unas horas.
Besos,

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Principesa de Preslav 18 septiembre, 2016 at 9:23 am

Hola Flavia,
Encantada de tenerte por aquí y agradecida de que te guste lo que lees.
Ya sabes lo que opino sobre todas estas cosas de la crianza respetuosa, consciente, natural, etc son todo etiquetas, seguro que a la hora de la verdad todas han pensando alguna vez “me cagoentodo”, pero…
Pásate cuando quieras hermosa!

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