Crianza con desapego IV: el llanto como lenguaje

posted by Principesa de Preslav 26 mayo, 2016 5 Comments

En realidad, en el artículo que tomo como adalid de sabiduría para elaborar estos posts tan trabajados y donde me he documentado mogollón para que tengáis información veraz y contrastada, lo llaman más técnicamente: confianza en el valor del llanto como lenguaje. Así queda mucho más profesional que decir que si pretendes criar a tus hijos con apego y respeto, debes atenderles cada vez que lloren. Ojo, que si no pretendes seguir las pautas del apego, entonces ya se puede deshidratar llorando.

Para que veáis que soy como Horatio Kane, hasta he encontrado un par de frases célebres de Carlos González (el pediatra) para dar valor a la explicación del llanto y el lenguaje y, ya de paso, demostrar que es una bellísima persona que se aprecia fue criada con mucho apego.

¿Vamos a ello?

Recordamos en qué consiste la crianza con apego por si hay algún despistado en clase. Se basa en 8Bs (del inglés) que son las siguientes:

Reflexión

Bueno, esto es una reflexión al margen del tema que nos ocupa hoy que es el llanto de las criaturas para reclamar ayuda, atención o alertarnos de que algo les pasa o necesitan achuchis (abrazos, amor, afecto, cariño)

El otro día, comentando con una amiga sobre ciertas actitudes entorno a la maternidad, a ciertas maneras de ejercer la maternidad, nos dio por pensar cuánto tiempo se alargan en el tiempo estas actitudes. Por ejemplo, las madres partidarias de la lactancia prolongada (pongamos 18 meses o 3 años), después ¿tienen en cuenta la alimentación de las criaturas eternamente? ¿les dan Fosquitos? me pasa lo mismo con quienes profesan el colecho hasta que el bebé quiera, ¿y si quiere con 10 años seguir en su cama? ¿le traspasan a su cuarto a pesar de que llore e ignoran el llanto deliberadamente? Y otra cuestión, esto de tener más paciencia que un santo, no juzgar, ser respetuoso… ¿lo han llevado a rajatabla toda su santa vida? ¿o si tuviéramos un buscador de momentos de cada persona encontraríamos a estas personas siendo pérfidas con alguien, siendo malotas en el insti, riéndose de alguien o cagándose en todo porque el niño no hace ni puñetero caso?

Son cosas que me vienen a la cabeza cuando veo campañas en Twitter en contra de algunas actitudes y me imagino a esas personas siendo los progenitores perfectos vigilando a sus vástagos cada segundo que éstos están en el parque, siendo pacientes el 100% del tiempo con ellos, respetando a todo ser humano que se cruza por su camino… aunque ¡gracias era digital! después encuentras insultos gratuitos, iguales a los que ellos censuran en sus campañas. ¡Es tan complicada la vida como para ir dando lecciones!

¿Qué se dice del llanto?

Vamos al turrón.

Durante mucho tiempo se nos ha “traducido” el llanto del bebé como un intento de tomarnos el pelo o manipularnos, algo así como si estuviera intentando tomar el control

Yo es que he ido a un colegio público y mis padres me declararon exenta de religión, así que no sé en qué momento del tiempo que he sido persona, se me ha intentando inculcar que los bebés lloran para tomarnos el pelo o manipularnos. ¿En qué colegio se enseñaba eso? ¿O qué familiar lo ha transmitido de generación en generación?

La realidad es que el raciocinio tarda unos meses en empezar a desarrollarse y en consecuencia es materialmente imposible que haya una segunda intención cuando un bebé llora. Si algo le molesta o le inquieta, llora. Y si se siente solo y desatendido, llora también.

¡Esa es la realidad! Os voy a contar una cosa: mi hija apenas lloró los primeros meses. Cuando digo los primeros meses me refiero a 9 meses por lo menos. Siempre ha dormido como un lirón, así que cuando pasaban las horas entre toma y toma solía gruñir un poco y entonces sabíamos que tenía hambre, pero no lloraba. Nunca se ha quejado de tener mucho pis o haberse hecho caca en el pañal. A día de hoy (con 17 meses) le importa bien poco.
Fue con 9 meses, cuando intentamos que fuera a la guardería cuando empezó a llorar y no parar. Ahí estaba claro que era porque no estaba bien, no se sentía segura, tenía miedo y encima, se puso malita.
Ahora, os diré que eso que ahí se dice que es materialmente imposible, lo hace a la perfección (de ahí que me pregunte cuántos meses tardan en ser conscientes de que su acción provoca una reacción en nosotros). No hablo de llorar porque se ha caído, porque le duela algo o esté asustada. Hablo de ese llanto fingido porque quiere el móvil, no quiere subirse al carro para ir a casa o le ha dado por no querer ponerse el pijama.

Cuando pasa esto ¿se debe seguir haciendo caso al llanto como lenguaje del bebé para pedirnos algo? ¿se debe seguir cediendo a él? ¿O hay una época en la que ya podemos pasar en moto de los lloros y seguir a lo nuestro porque sabemos que fingen? Es que aquí no se especifica y entonces vuelvo a reflexión superior en la que me pregunto cuánto dura esto de la crianza con apego. Que igual hay gente que con 30 años siguen porteando a sus hijos o dejándoles dormir con ellos.

Creo que esto tendrá que ver con el siguiente punto de los 8 puntos: cuidado con los adiestramientos (que sino nos sale pegón o abusón o carne de Hermano Mayor), pero eso será otro día.

A mí me escandaliza que se pueda decir que como antes el cariño hacia los hijos nos e valoraba, se debía pensar que el bebé cuando llora tiene cuento. Yo vengo de la generación EGB, mi madre no sabía nada del apego y de métodos de crianza actuales y sin embargo, me colmaba de cariño junto con mi padre. Así que, ¿a qué se refieren con antes? porque es muy fácil, se ve a diario, demonizar una actitud para defender a ultranza otra.

Ahora sabemos que sí lo es, como lo es para los adultos sentirse escuchados, comprendidos y acompañados por otras personas, así que como el llanto es su manera de comunicarse con nosotros, debemos responder a él.

¿Y por qué lo saben? Me recuerda a esto otro:

Se ha visto que cuando hay una separación las madres acarician menos a sus bebés y tienen menos momentos de contacto visual.

Me pregunto: ¿Quién lo ha visto? ¿hay voyeurs de la crianza con apego en los hospitales viendo si las madres hacen piel con piel o no?. Supongo en este otro caso, lo saben porque también lo han visto y lo habrán visto porque nos espían.
Al final va a ser verdad que la paranoia que tiene mi madre de que la CIA la vigila, que sólo así entiendo que deje una silla apoyada en el pomo de la puerta del balcón, no es infundada. Sólo que no nos espía sólo la CIA, también nos espían los analistas de la crianza y seguro que esa vigilancia se extiende a parques, escuelas, guarderías… ¡a todas partes!
A ver si ahora el cifrado de Whatsapp lo van a tener que hacer extensible a estas personas.

Me vais a perdonar, pero es que los argumentos que se dan en este artículo que uso a mi manera para alimentar esta sección son de peso ¿eh? yo a cada paso que leo para documentarme sobre este tipo de crianza, más pienso que se han hecho estudio muy potentes para certificar sus afirmaciones.

Estoy convencida de que todos sabemos qué hacer cuando nuestros hijos lloran, sobre todo cuando son bebés y están indefensos. No creo que haga falta que venga ningún experto a decirnos que esos bebés lloran por necesidad. Que haya adultos que no reaccionen a ese llanto estará relacionad con infinidad de cosas como para resumirlo a que crean que el bebé (un bebé atención) les esté tomando el pelo.

Y hablando de afirmaciones:

Resultado de imagen de carlos gonzalez no dejo llorar

Una cosa os voy a decir. A mí me ponen a una persona con esa pose, esa seriedad reflejada en los ojos a la vez que transmite complicidad, cercanía, y me creo a pies puntillas lo que dice. Que el doctor González dice que si ve a una persona llorar intenta consolarla, me llega, me lo creo. Por eso sé, que cuando el doctor González ve esas imágenes que están tan de actualidad de refugiados llorando, sé que remueve cielo y tierra por poner un remedio a ese dolor. Y como él, todos nosotros. Un poco populista lo que os digo, pero una verdad como un templo.

¿No creéis que debería haber un juicio por combate entre Estivill y González? pero extensible a sus fans y detractores. Que sería un hervidero la blogosfera. ¿Os lo imagináis?

He leído por ahí un titular que decía: “Las víctimas del método Estivill son los niños”, pero digo yo que la culpa no será íntegramente del señor Estivill sino de los padres que decidieron creerle a pies puntillas y aplicar su método, puede que víctimas de la desesperación (que pocas torturas habrá peores que no poder dormir). ¿Os imagináis que dentro de unos años se descubre que el colecho influye en el crecimiento de un bebé para mal? que no creo que pase, pero podría pasar… ¿qué pasaría entonces?
Es que leo “el bebé debe mantenerse despierto durante toda la toma” (del Estivill) y ya me da por pensar que suerte quien lo consiga, porque mi hija se duerme hasta mientras le cambias el pañal después de comer. ¿Significa que porque lo haya leído que he de luchar contra ella para mantenerla despierta? pero entonces lloraría y hemos quedado que habría que consolarla… ¡sería un bucle infinito!

Y antes de terminar, otra afirmación del señor Gonzázlez que tenía que ver más con el post del porteo, pero que me ha llamado la atención:

Los bebés necesitan atención constante, 24 horas. Es lo normal. Por eso la mayor parte de las madres del mundo llevan a sus bebés colgados a la espalda. Los llevan todo el día. Van a buscar agua con el bebé a la espalda, muelen el maíz con el bebé a la espalda, labran los campos con el bebé a la espalda, van al mercado con el bebé a la espalda. No lo hacen porque hayan leído ningún libro sobre crianza y apego; lo hacen por comodidad, porque es la única manera de poder hacer todas las cosas que tienen que hacer. Si se sacan al bebé de la espalda, se pone a llorar y no las deja hacer nada

Ya sabéis que me pongo terca (por no decir de mala ostia) cuando se nos intenta vender que lo normal son estas cosas. Es decir, ¿en serio la mayoría del total de mujeres madres que vivimos en la Tierra llevamos a nuestros hijos a la espalda siempre? ¿o esta afirmación es la desviación de la media que producen países en vías de desarrollo donde sus mujeres no tienen más opciones que, efectivamente, cargar a sus hijos a la espalda para ir a por agua (que no sé dónde vive González, pero seguro que donde vive venden agua en el Supermercado o tiene agua potable en la cocina), al mercado o moler café (venga por favor, me pongo negra)

Y efectivamente, señor, no lo hacen por haber leído ningún libro, pero tampoco lo hacen por puro apego, por amor incondicional, sino por necesidad. Para mí, afirmaciones como estas desacreditan por completo a este personaje que pretende ser adalid de la crianza.

Resumen

Como ya os decía, sé perfectamente cómo reaccionar al llanto de mi hija y de la misma forma que con los meses ha aprendido a decir algunas palabras y apañárselas para pedirme cosas, ha aprendido a hacerse la folklórica para conseguir otras. Creo que todos los padres sabemos diferenciar un llanto de otro. Yo personalmente tengo la conciencia muy tranquila sabiendo que cuando mi hija me ha necesitado he estado ahí con o sin llanto, pero no por haberme leído libros de interpretación del llanto, sino por INSTINTO, que al fin y al cabo, es lo que hace falta para criar a los hijos y no considerarse con más o menos apego.

Por cierto amigo Carlos González, mi amiga Eva de Opiniones Incorrectas te anima a dejarte invitar a un cocido porque cree que estás falto de ellos.

Y no os perdáis la siguiente entrega que trata del adiestramiento y OJO, no se refiere a César Millán y su academia de perros.

Puede que te guste también...

5 Comments

homoprimerizus 26 mayo, 2016 at 1:42 pm

Yo tampoco soy demasiado partidaria de este señor. Sin embargo, con cuanto al llanto entiendo que se refiere al la gente que tiene la manía de que el bbebé le toma el pelo. O un poco por contraposicióna estivill (con el que tampoco estoy de acuerdo). Esta claro que cuando el niño llora porque le has quitado un juguete esta expresando algo, enfado concretamente. ..pero esa es otra historia. Nos meteriamos en “el niño ha de aprender a gestionar su frustración”

Reply
homoprimerizus 26 mayo, 2016 at 1:43 pm

Perdón por la ortografía. El móvil me ha declarado la guerra

Reply
Principesa de Preslav 26 mayo, 2016 at 1:47 pm

Bueno, las citas que pongo no son todas de Carlos González. las anteriores son de una publicación. ya sabes que este post es con ironía y entiendo perfectamente lo que quieren explicar, pero creo que caen en la intención de adoctrinar sobre este tipo de crianza y sobre por qué debería ejercerse. De eso me río 😀

Reply
Opiniones Incorrectas 26 mayo, 2016 at 2:28 pm

Jajaja aclara que el cocido es porque está esquelético, no por otra cosa.

Estivill es tan espabilado que no aplicó su método con su nieto. Claro, la mierda para los demás. Perosi, la culpa es de los padres que acceden a esa suerte de maltrato.

Reply
Natalia @mamisalacarrera 26 mayo, 2016 at 5:09 pm

A mí que venga alguien con un librito a decirme como tengo que criar a mis hijos me quema bastante. Sobre todo porque cada niño es único y estos señores y señoras que se dedican a juzgar y machacar no viven en mi casa ni conocen a mis hijos. Probablemente no sea yo la mejor mamá del mundo, pero oye tengo cuatro hijos que son un encanto y con eso me doy por satisfecha.
Como dices tú el instinto es la mejor arma que tenemos los padres para saber cuando algo esta bien o no.
Muy buen post y a ver si llega el día en que dejemos de martirizar a los padres con métodos absurdos y dejamos que cada uno crie a sus hijos como crea mejor.

Reply

Leave a Comment