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Madrefuckers II: educando con un mando a distancia | Principesa de Preslav
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Madrefuckers II: educando con un mando a distancia

Antes que nada me gustaría decir que el otro día me comporté como una madrefucker y vengo aquí a confesarme para redimirme y poder empezar de nuevo. Si no sabéis qué es una madrefucker, en este post de aquí lo explicaba. Para los que ya estabais al día del asunto, aquí mi confesión:

El otro día estaba tan cansada que deseé que terminaran las vacaciones de Semana Santa para que volviera el colegio.

¡Ya lo he dicho!

La sensación me duró un par de días. Durante esos días, coincidió una larga racha de berrinches por parte de la cría (totalmente justificados si tenemos en cuenta el cambio de rutina y alguna crisis de crecimiento y mocos y tos y malestar general), dormir como el culo (porque no conseguía conciliar el sueño), cabreo y alguna otra cosa más que me tenía completamente agotada.

Nunca pensé que sería ese tipo de madrefucker que rogaría para que semejante cosa ocurriera, pero La Virgen del Gran Poder de las Madres me puso a prueba y yo fallé. Una vez conseguí descansar un par de días, revitalizarme y ponerme de nuevo en vereda, las vacaciones de semana santa estaban a punto de terminar, pero tuve tiempo de redimirme con mi hija y divertirme con ella antes de que empezara de nuevo el colegio.

Es cierto que se necesita un periodo de adaptación para las vacaciones.

El caso es que volví, me sacaron del club de las madrefuckers y el deseo de “deshacerme” de la cría desapareció para quedar en el olvido.

Yo nunca diría eso de mi hija

Esto es muy de madrefucker. Ya os lo expliqué la anterior vez: una madrefucker sería capaz de defender lo indefendible delante de otra madre para dejar claro que ella es mejor madre que ninguna otra, que la madre de todas las madres (que será Eva). Sin embargo, a diferencia de mi locura transitoria que me llevó a desear la vuelta al cole prematuramente, su deseo es que el colegio dure 12 meses al año.

No nos engañemos y diferenciemos términos: una cosa es que querer perder de vista a los críos sistemáticamente y tener pánico a que lleguen las vacaciones de verano (cosa que yo disfruto a muerte yendo a la playa, piscina, parque, comer helados, siestas, etc. con mi hija) y otra muy diferente, ese deseo tácito de todo progenitor a que llegue el momento en el que nuestros bebés caen rendidos en la cama para no despertar (los que tienen suerte) hasta el día siguiente. Este momento lo celebramos todos seamos madrefuckers o no. No hay nada de malo en ello y Twitter está lleno de momentos como ese:

Deseando que mis hijos se duerman para ver Sense8

Educación con mando a distancia

Esto es muy #trendy últimamente y no hace falta ni que os lo explique. Con el buen tiempo, los mandos a distancia en el parque se multiplican como la puta mierda que goma que suelta el chopo centenario que hay en el parque junto a mi casa y me llena todo de bolitas asquerosas.

Os diré una cosa: el jodido mando a distancia son los padres. Sí, los padres de los demás niños.

Os voy a explicar cómo funciona en el patio del colegio de mi hija: las madrefuckers (y sus padrefuckers consortes) llegan al patio, reclaman su posición fagocitando todo lo que haya en el muro y pertenezca a otras personas, y se ponen a charlar mientras sus vástagos corretean por el patio como poseídos por Damien. Este es el momento en el que el mando a distancia se activa y a base de gritos y órdenes, pretenden que pasen por caja para merendar.

Estos mandos también lanzan ondas sinápticas que provocan ciertas reacciones en sus hijos para acatar algunas órdenes. Lo que las madrefuckers no saben es: que no funciona. Que si casualmente sus hijos se ponen a hacer el mal o corren algún peligro (véase comerse un columpio o una puta piedra) son otros padres los que se encargan de evitarlo. Y claro, como la madrefucker de pro ve que con su mando a distancia y sus ondas sinápticas a su hijo no le pasa nada, cree que funciona. Como la power balance, pero más barato.

A este concepto le llamo educar con mando a distancia. Y ya de paso, aprovecho para confesaros que amparándome en dicha distancia a la que están las madrefuckers y los padrefuckers, he conseguido infundir temor a alguno de estos niños satánicos para evitar que peguen a otros. Y no, me siento mal por ello.

Acepto jugar con niños ajenos, pero no vigilarlos

Y es que la diferencia es notable: una cosa es que tus hijos estén jugando con otros críos (algunos amigos a los que, evidentemente, también haré por vigilar y otros que se acoplan) y te de por jugar también con ellos y otra cosa muy diferente es que tengas que estar pendiente de todos y cada de ellos para evitar que les pase alguna cosa. Esto que parece lógico, no lo es para alguien que está con su mando a distancia sentado en un banco al sol mientras charla animosamente con sus congéneres.

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En el centro el que tiene las pompas

Por ejemplo: el otro día estábamos haciendo pompas. Cuando abres las pompas es como en World War Z, que te vienen los niños hasta de países limítrofes para jugar. Curiosamente todos y cada uno de ellos quieren sujetar el palo de hacer pompas y el bote. Todos sabemos lo que implica sujetar el bote.
Total, estando organizando los turnos para que no se arrancaran los ojos unos a otros queriendo hacer las pompas, me encuentro con una criatura cogiendo el bote y llevándoselo a la boca. La primera vez se lo impedí, la segunda también, la tercera vi a su madre partiéndose el culo dos bancos más allá la ostia de feliz con su melena al viento y la niña bebió jabón de pompas (comprado en un chino). Es decir, jugar sí, pero estar pendiente constantemente de que la criatura cuya madre pasa de ella no se beba el jabón, no.

¿Hasta dónde llega el mando a distancia?

Algunos creen que incluso de parque a parque funciona. Creen que si la criatura sale de la jurisprudencia del parque dónde la madrefucker se encuentra felizmente charlando con sus amistades, apretarán el botón de “cuidado no salgas a la carretera porque tienes dos años y puede que te atropelle un coche” la criatura se detendrá. Pero no, como os decía, el mando a distancia son los padres de los demás.

Seguramente hayáis visto en los parques esa cosa mal llamada “cazuela” dónde los niños se suben, la impulsan y podrían llegar a Marte sin necesidad de prepararse con la NASA durante años. Esa cosa es legal, está ahí, y todos hemos pensado alguna vez eso de “algún día va a pasar una tragedia”

Pues el otro día pasó. No una tragedia porque nadie perdió la vida, pero si un par de dientes y ganó varios puntos travel. Un niño, de brazos abiertos frente a la cazuela, se la comió de lleno con el consabido lanzamiento a un par de metros y el chorreo de sangre en su boca. Evidentemente, fue un horror. Por suerte tenemos un par de médicos en el grupo de padres del colegio que atendieron al niño lo mejor posible y el resto nos dedicamos a tranquilizar al resto de niños y… por supuesto, buscar a su madrefucker.

No fue tarea fácil, ¿sabéis por qué?. Porque estaba al otro lado de la carretera, en los bares de los soportales, tomándose un café con las amigas. Su mando a distancia no debió avisarle del peligro que corría su hijo jugando delante de la cazuela y mucho menos la soberana ostia que recibió. ¿Edad del niño? 6 años.

Hasta aquí el nuevo capítulo en la vida de las madrefuckers. Espero ansiosa saber vuestras anécdotas con este tipo de seres malignos mientras me llegan ecos de las madrefuckers que van a la piscina con sus criaturas y las dejan en manos de Poseidón (otro tipo de mando a distancia) ¿Verdad Natalia?

13 Comentarios
  • Escondite de Mamá

    Estan por todas partes, nos invaden y en el verano se relajan de tal forma que los que mostramos cierto interés en los niños pasamos a aumentar la familia de repente, porque sí, aunque no sea tu hijo ves a un niño a la carrera por el borde de una piscina y te entra el pánico maternal (a tí porque la madre está muy relajada en la tumbona)
    Creo que ninguna se salva de haberse transformado en madrefucker alguna vez, pero por suerte a algunas se nos pasa pronto jaja
    Me encantan estos post de madrefuckers y gracias por la mención!

    13 Junio, 2017 at 2:54 pm Responder
    • kruspex-preslav-2015

      Es que están las madrefuckers que tienen hasta grupo de facebook al que afiliarse y despotricar las unas de las otras de lo buenas madres que son. Y las que tenemos ramalazos.
      Las primeras son las que están en la playa tostándose mientras sus hijos se comen la arena a puñados. Las segundas, nos transformamos un ratito solo.
      Un abrazo!

      13 Junio, 2017 at 6:31 pm Responder
  • Lin

    ¡Pues no veas cuando la maestra tiene que lidiar con tal panda de madrefuckers! Que una cosa es tener niños a tu cargo, con la responsabilidad que conlleva y otra que te digan que te los aguantes, que para eso te pagan. Muy triste, la verdad…

    13 Junio, 2017 at 5:47 pm Responder
    • kruspex-preslav-2015

      Bueno, es que la falta de respeto hacia los maestros/as es agotadora. Lo vemos cada día con ciertas personas a la hora de recoger a los críos y ver gestos y caras raras cuando la maestra les dice alguna cosa sobre sus hijos (como si no fueran con ellos o les diera igual)
      Para mí los maestros/as son ídolos, solo por tener que mantener el temple día a día con 23 niños/as cada uno de su padre y de su madre.
      Un abrazo.

      13 Junio, 2017 at 6:33 pm Responder
  • Madre Superada

    Nos tienen rodeados!!! Creo que todas y todos conocemos a estos especímenes.
    Lo peor… cuando ves a un crío en el suelo… llorando…solo y te acercas para levantarle y comprovar que esté bien. Entonces viene LA MADRE y te dice que es SU hijo… mientras decide abrazarlo y tu marchas perpleja con su mirada clavada en la espalda

    13 Junio, 2017 at 6:50 pm Responder
  • Alberto

    A mí ha llegado a venirme un niño para ver si podía jugar con él… empujarle en el columpio… el pobre todo triste y el padre hay, batiéndose a muerte con el Candy Crush que ni fuese presidente del Congreso!!!

    13 Junio, 2017 at 7:12 pm Responder
  • Mami Rebelde

    A mí me ponen enferma. Yo acabo en el parque jugando con mi hija y los demás niños aburridos porque sus padres les ignoran, están con el móvil marujeando con otros padres como ellos, y mientras sus hijos están en el arenero a pelea limpia o comiendo arena o lo que sea, y yo hago como tú, al principio lo evitó pero luego no pierdo tiempo de jugar con mi hija para velar por otro niño.
    Y encima luego son de las q ponen a parir a otras madres o les dan consejos no pedidos, vamos, yo las llamo madres petardas!!

    13 Junio, 2017 at 9:43 pm Responder
  • Lady Adanyl (@MaterImperfecta)

    ¡Me parto! Yo he vivido algún tipo de madre/padrefucker, pero de los que ven que su hijo se mete con el mío, y siguen en su conversación como si nada. En lugar de parar y enseñara su hijo respeto, voy yo a defender a mi hijo, más pequeño que el suyo ya enseñarle educación. Es lamentable…

    14 Junio, 2017 at 8:34 am Responder
  • Homo Primerizus

    Efectivamente, esto es lo que peor llevo de los parques. Tengo uno justo en la puerta de casa y solo con lo oigo por la ventana he decidido no frecuentarlo never. Yo voya otro en horario escolar, así coincido solo con bebés de la edad del mío y como son peques, todas las madres (que compartimos grupo de WhatsApp para avisarnos de si hemos encontrado algún parque con más sombra del habitual) estamos muy pendientes de ellos. Como mucho, si el niño se encapricha de madre ajena nos intercambiamos los hijos para que no queden sin vigilancia. Y alguna vez he chillado desde el arbolito a la sombra a mi niño si se aleja pero si veo que no hace caso (el 90% de las veces) me toca salir corriendo a por él. Aún así, si que me encuentro con abuelo (en este caso) con mando a distancia que le da igual que su nieto esté aporreando a otro con un globo de peppa pig que hasta que no viene el pobre aporreado llorando en brazos de su padre no se da por aludido y sigue fumando (WTF?) tan tranquilo.

    14 Junio, 2017 at 1:22 pm Responder
    • Homo Primerizus

      Por cierto, yo he instaurado la norma no escrita de no bajar con el pompero…mi niño quiere coger el palo pompero si o si y la broma siempre acaba en berrinche mayúsculo…lo tengo censurado hasta nuevo aviso jeje

      14 Junio, 2017 at 1:24 pm Responder
    • kruspex-preslav-2015

      Es que lo normal es que tengamos que andar alrededor de ellos hasta cierta edad. Lo que yo no considero normal es que la gente se ponga a charlar y mirar sus móviles a tomar por el culo de sus hijos y pretendan que el resto los vigilen o que por ciencia infusa, no ocurra nada.
      Es tan cansino.

      15 Junio, 2017 at 7:47 am Responder

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