Peppa Pig y el tonto de su padre

posted by Principesa de Preslav 17 enero, 2017 5 Comments

Esta semana os recordaba mi estudio sobre la serie de dibujos animados Peppa Pig. Después de dicho estudio y odiar a la cerda más popular entre los niños, he seguido con mi estudio por culpa de la afición que tiene mi hija a estos dibujos. Por suerte, hemos conseguido ir metiéndole otras series, como con la alimentación complementaria, por lo que en breve podré haceros la reflexión sobre El pequeño mundo de Ben & Holly, que para quien no lo sepa, es de los mismos creadores que Peppa Pig. Esa gente nos tiene cogidos por el cuello a los adultos.

Recientemente me hice de Netflix para ver series y películas… en realidad, porque se estrenaba lo nuevo de Las chias Gilmore y tenía ansiedad por verlo. Después del mes gratis, no pude resistirme a tener una lista interminable de series y películas para ver tranquilamente en la tablet o la consola y me he quedado.

Le creé un perfil a la niña, un perfil infantil, y así me salían como sugerencia series y películas para ella. Y ahí estaba ella, la cerda, reclamando nuestra atención. Es salir su rosada cara en la tele y ya no hay vuelta atrás, por lo menos tenemos que ver un capítulo. 5 eternos minutos, 10 si es doble.
Además Netflix solo tiene la primera y segunda temporada. Imaginad la pesadilla de ver los mismo capítulos una y otra vez en bucle. A punto de sacarnos los ojos estamos algunos.

En esta ocasión quiero hacer hincapié en varios aspectos por lo que la otra vez pasé de largo: el tonto del padre, la marisabidilla de la madre y el señor Rabbit.

El tonto de Papá Pig

Antes pensaba que Patricio la Estrella era el personaje más lerdo de la televisión infantil junto con Homer Simpson. Luego recapacité y pensé que ni Bob Esponja ni los Simpsons son realmente series infantiles, por lo que el ranking lo encabezada Papá Pig.
No es que lo diga yo, amigos, su hija y su mujer se encargan de ridiculizarle y dejarle de imbécil integral en todos y cada uno de los capítulos de la serie.

Gracias a este absurdo señor, mi hija aprendió a decir “Qué tonto”, porque no nos engañemos, si algo enseña Peppa Pig es malos modales que a base de verlos repetidos una y otra vez, calan hondo en la mente de nuestros hijos. ¿Os ha pasado que alguno diga “qué asco me da” al abrir un regalo de cumpleaños? pues a nosotros sí y eso también se lo debemos a la cerda desvergonzada esta.

Pero analicemos la conducta de Papá Pig, porque no solo es culpa de Mamá Pig y Peppa dejar en ridículo a este personaje.

10 conductas de Papá Pig que le delatan como tonto integral

  1. El día que se hace el cerdo ibérico y quiere imitar a Christian Pierhoff (aka el tío de Bricomanía) y para poner un maldito cuadro en la pared la tira abajo y tiene que poner de nuevo los ladrillos. Todo muy correcto pero en realidad solo pinta la pared por dentro, por fuera quedarán los ladrillos a la vista.
  2. El día que se quiere marcar un Alberto Chicote dando la vuelta a la tortita más alto que su señora esposa y la pega en el techo.
  3. El día que quiere desmarcarse del estereotipo de que los hombres no saben leer un mapa y se pierde en un pueblo con una única carretera.
  4. El día que se hace el cerdo ibérico con sus amigotes (un perro, un conejo, un toro, un zorro…) y prenden fuego a una barbacoa teniendo que ir las madres bomberas a salvarles.
  5. El día que se hace un Bear Grylls al irse de acampada y se empeña en demostrarnos que es un gran campista para terminar haciendo fuego con un puto palo y durmiendo en el coche.
  6. El día que se marca con “Tu casa a jucio” y no es capaz de armar un armario del IKEA de la serie.
  7. El día que para comprobar si ha nevado abre la puerta de casa (atascada por la nieve) y se mete dentro para salir congelado.
  8. La semana que está de vacaciones en Italia y cada día que sale de la casa se cae en la misma maldita piscina, junto con la semana que se pasa conduciendo por el lado de la carretera que no es.
  9. El día que se cree una sílfide y se sube a la delgada rama de un árbol a recuperar una cometa y, contra todo pronóstico, la rama cede y cae en un charco de barro.
  10. El día que se cree demasiado ibérico para llevar una camiseta rosa a un partido de fútbol con sus aguerridos amigos que son los mismos incapaces de hacer una barbacoa.

Estas son sólo 10 evidencias de la mentalidad de este cerdo. Ya casi he cogido por sistema negar con la cabeza cada vez que le veo hacer el ridículo y pienso que donde mejor estaría Papá Pig es hecho jamón.

Pienso que donde mejor estaría Papá Pig es hecho jamón.

Igual que la impertinente de su hija, Papá Pig tiene por costumbre decirnos, sin ningún tipo de pudor, que es experto en hacer tal y cual cosa. Una vez dicho esto, es asegurado el fracaso. Me recuerda a mi padre, que cada vez que va de vacaciones a alguna parte, esa parte del mundo sufre una catástrofe una vez se ha ido. Es decir, la causa efecto es la misma: soy experto en algo (voy de viaje a alguna parte) se traduce en catástrofe (aérea, terremoto, inundaciones, atentados…)

Si no fuera suficiente su dedicación a dejarse en ridículo, hasta el punto de pensar que es sábado un maldito jueves, le están recordando constantemente que está gordo. Y ya para rematar el asunto, el tío actúa como un auténtico cerdo echándose eructos sin ningún pudor. ¡Ese es el ejemplo de padre que esgrime Peppa Pig, amigos! Lo raro no es que su hija le llame tonto por sistema, sino que no haya un capítulo en el que Papá Pig no se meta por error la cabeza en el culo.

La maruja de Mamá Pig

Peppa Pig y el tonto de su padre

¡Qué pedante, marisabidilla, engreída, perfecta y denunciable es Mamá Pig! El paradigma de la súper madre llevada al mundo porcino: trabaja desde casa en su ordenador de hace un siglo, es voluntaria en el parque de bomberos con otras madres, no le importa tener que hacer las tareas del hogar, es una madre adepta y abnegada que nunca pierde la paciencia, una esposa excelente (a pesar de querer dejar en evidencia de tapadillo al gordo de su marido) y un ser vivo ejemplar.

¿De dónde iba a sacar la hija esos ademanes de petarda insoportable y mandona? pues de su santísima madre, que aún intuyendo que el padre se va a dar la ostia parda, se va a perder en el bosque, se va a perder guiándoles por la carretera… deja que ocurra para hacerse la lista y salir airosa.

Peppa tiene 5 años, no sé cuántos tiene George, pero este pobre cerdo con algo de dislexia, que empieza la temporada 1 hablando más que decente para terminar la 4 diciendo paguetis, tiene un futuro muy poco prometedor.

Lo sabemos todas, Mamá Pig es la alfa de las Madrefuckers.

Otros temas que me traen por el camino de la amargura

El Señor Rabbit

En el post anterior me llovieron las críticas al cometer el fatídico error de confundir a La Señora Rabbit con Mamá Rabbit. Casi es como decir que Superman es de Marvel o que Luke y Leia no eran hermanos en Star Wars. Fue una temeridad por mi parte no estar informada de que la Señora Rabbit es gemela de Mamá Rabbit. Vale, ahora lo sé, pero entonces ¿de quién es marido El Señor Rabbit?

En la mayoría de las situaciones que aparece acompaña a la Señora Rabbit (en el museo, vendiendo helados, en la feria…) pero también acompañando a Mamá Rabbit a tener sus mellizos. No queda nada claro, da lugar al despiste y los niños pueden sentirse confundidos y pensar que este conejo es polígamo y es marido de ambas conejas. ¡Qué impensable!

El abuelo Pig

No hay cosa más jodidamente maleducada que el abuelo Pig. Ese pique infantil que mantiene a lo largo de temporadas con Abuelo Dog, siendo su mejor amigo, me saca de mis casillas. Esos insultos camuflados en bromas, esos menosprecios hablando de sus malditos barcos destartalados, la maldita Gertrudis arrastrando autobuses como si fuera Mazinger Z cuando todos sabíamos que era un tren de juguete.

Ese capítulo en el que se chinan, se insultan, se hacen trampas para ganar una carrera y al final Abuelo Dog tiene que remolcar a Abuelo Pig y, en vez de pedirse perdón para dar una lección de humildad a los niños, el maldito abuelo dice alegremente que se ha salido con la suya. Me daría igual si no fuera porque, en el fondo, es una serie moralista que pretende aleccionar un poquito a los niños.

Pero si queréis lecciones de historia y humanidad, no dejéis de ver los videos que Clan tv nos ha preparado con los, pensábamos que extintos, Lunis y, he pactado con Satán para no envejecer, Lucrecia. RTVE y la desinformación no terminaron con Urdaci. Próximamente…

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5 Comments

María (Miren Casavieja) 17 enero, 2017 at 8:57 am

Principesa! Como siempre nunca defraudas!!!
Misma animadversión con Papá Pig….
Pues he de decirte que Ben y Holy tiene su puntito XD me encanta cuando ridiculizan a los reyes hadas diciendo que son unos vagos XD

Quedaré a la espera del próximo post.

Gracias por compartir!

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Principesa de Preslav 17 enero, 2017 at 11:11 am

Te diré que Ben & Holly me gustan mucho y creo que es mucho más apta que Peppa Pig. Lo único que me chirría es el rollo monarquía y servicio, tener a Nana para todo. El Rey Cardo es más lerdo que la leche… no sabe hacer la O con un canuto.
¡Gracias por leerme, como siempre!

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Mami Reciente Cuenta 17 enero, 2017 at 3:56 pm

Jajajaja. Lo que me he podido reír con tu post. Y es que tienes toda la razón del mundo. No me gusta Peppa, al principio la vi graciosa. Bueno, vi graciosa la serie, pero conforme veía capítulo tras capítulo me daba cuenta de que no me gustaban esos dibujos para la peque. Peppa me cae FATAL, como dices es una marisabidilla como la madre. El único que me cae bien es George y porque creo que es adoptado. Lo digo porque no entiendo porque todos los nombres empiezan por las letras de su animal-personaje (peppa pig, rebeca rabbit, Danny dog, Pedro ponny,…) Pero no, George no tiene un nombre que empiece por p y podrían haberle puesto Patrick, por ejemplo… Y mi marido y yo empezamos a divagar de que era porque en realidad es adoptado y no lo quieren decir.
Pappa Pig me cae gordo, más de lo que está. Es el colmo de los colmos, como lo pintan, como un padre inepto que solo sirve para ir a trabajar y poco más (y a veces ni eso, que manda su trabajo por avión de papel sin darse cuenta).
Lo del Sr. Rabbit a mi también me ha pasado. ¿De quién es marido? Yo diría de Mama Rabbit, pero entonces debería llamarse Pappa Rabbit, como todos los papás, si es Sr. Rabbit, a lo mejor es porque es el marido de la Sra. Rabbit, que tiene mil trabajos… es imposible que siga viva después de no dormir para trabajar, porque es lo que parece, o eso, o es que es tan mala que la van rotando en todos los trabajos que tiene.

En cuanto a Ben y Holly me gusta más. Aunque también tiene su qué.
Saludos

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Principesa de Preslav 17 enero, 2017 at 5:05 pm

Yo cada vez lo soporto menos, la verdad

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Montse 18 junio, 2017 at 6:55 pm

Me ha encantado!! Nadie entiende porque odio esta serie. Estoy de acuerdo en todo y añado… por si no fuera suficiente insoportable la niña, me siento juzgada cada vez que los adultos de la serie tienen esa paciencia infinita y comprensión sobrehumana!

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