Desmontando a Carrie Bradshaw I

posted by Principesa de Preslav 1 agosto, 2017 4 Comments

Lo que tiene HBO España es que puedes rememorar tiempos pasados y Sexo en Nueva York y, por consiguiente, Carrie Bradshaw entran en el lote.

Recuerdo cuando se estrenó en Estados Unidos. Yo tenía 17 años y aquí se retransmitió en Antena 3. Bueno, para ser exactos, Antena 3 la maltrató como maltrataba muchas otras series. Contenía la palabra SEXO en el título, por lo que no debía darse a una hora normal (como podrían ser las 21.3o), así que la relegó a las 23.30 o más tarde, hasta terminar desapareciendo de la parrilla.

Por suerte, poco después ya teníamos Internet y como no había canales en streaming, descargábamos la serie. Así la vi por primera vez. Después, la segunda, en DVD y ahora que tengo HBO (por Juego de tronos) estoy volviendo a verla.

Así que este es mi análisis de Carrie Bradshaw y, por qué no, la serie en general.

Los fans de la serie sabréis de sus costumbres, de sus personajes, de los famosos que fueron circulando por los brazos de las protagonistas, de curiosidades o de la ruta que hoy día se puede visitar en Nueva York siguiendo la serie. En ese caso, ¿sabréis que cada capítulo tenía una frase de Carrie Bradshaw para su famosa columna que siempre acababa en interrogación? Todos salvo uno, el último, que acaba en punto.

En ese caso:

En una ciudad que nunca duerme, plagado de estereotipos, dónde su protagonista se pasa los minutos meneando la melena, cada capítulo dura veinte minutos y quince son para hablar de ella y sus amoríos, seis temporadas y dos películas eternas llenas de tópicos clasistas… ¿cuánto tiempo crees que tardarías en odiar a Carrie Bradshaw?

Yo tardé media temporada. Cuando comprendí que aunque pretende alardear de ser de las pocas solteras orgullosas de los años noventa en Mahattan, en realidad era una neurótica de su relación con Big dónde daba al traste con la independencia que la caracterizaba y se volvía una obsesa del control de un hombre. En el realidad, neurótica es la palabra que mejor la define.

Carrie Bradshaw

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Esta es Carrie Bradshaw (photo via bustle.com)

Lo que me pasa con Carrie Bradshaw es que tiene diferentes facetas y algunas de ellas están realmente bien.

Es muy buena amiga de sus amigos. Es cierto que filtra las llamadas, pero siempre está lista para dar soporte moral a cualquiera. Es comprensiva ante el dolor ajeno, ante el desamor ajeno, ante las dudas existenciales. Es sexualmente libre, no tiene prejuicios y es lo que provocó que la serie fuera pionera en tratar los diferentes temas sexuales, la libertad sexual, y la liberación del pezón (hasta entonces no se habían visto tantas tetas en televisión).

Es carismática y esto no hay quien lo pueda rebatir. En las primeras temporadas le daba por los vestidos ajustados y enanos dónde no dejaba nada a la imaginación de Big. Pasó de no llevar sujetador a que se viera perfectamente el tirante. De vestir elegante a echarse encima toda la ropa de mercadillo que encontraba Patricia Field (la estilista de la serie) y que, de repente, se convertía en tendencia. El personaje traspasó a Sarah Jessica Parker, quién se convirtió en icono de la moda.

Es desinhibida con la comida. Comen y no es problema. En un mundo tan frívolo dónde las estrellas parece que deben pasar hambre, resulta que en Sexo en Nueva York, se pasan el día de restaurantes y, sobre todo, de pastelerías (que hoy en día se pueden visitar y dónde, perdonad, hacen unos pasteles de morirse)

Pero claro, si vamos a desmontar a Carrie Bradshaw, tendremos que dejar de lado las cosas buenas para profundizar en las malas.

Leía en un artículo de Esquire por qué los hombres odian a Carrie Bradshaw y creo que está escrito con un cáriz de machismo que es, precisamente, lo que a las mujeres nos gusta de ella. ¿Qué problema hay en que se gane la vida “escribiendo un diario”? hoy en día hay miles de personas que se ganan la vida, muy bien por cierto, llevando un blog. ¿Qué problema hay en que no sea atractiva? es decir, lo es si con un aspecto que no respeta directamente los falsos cánones de belleza consigue ser una influencia de moda y estilo. ¿No tiene amigas que podrían ser las tuyas? si precisamente me gusta Sexo en Nueva York es por el equilibrio que Samantha, Charlotte y Miranda le dan a la serie para contrarrestar a Carrie.

Me molesta que a los hombres parezca ponerles nerviosos que una mujer presuntamente poco atractiva tenga tanta influencia. No han debido tener en cuenta el aspecto físico de los hombres más poderosos del Mundo o probablemente es que no les moleste. ¿Un ejemplo? venga, amigos, ¿qué me decís de Trump?

Al principio pretendíamos juzgar la serie a través de sus personajes pretendiendo creer que podríamos ser ellas, pero no, ellas son ricas y nosotras somos más como las muchachas de Girls.

Carrie Bradshaw es una petarda. Esta es la realidad. Me molesta considerablemente que esté siempre fumándose un cigarro, tocándose el pelo, mirando más por sus zapatos (lo que la hace ser tremendamente superficial y ya de paso, frívola) que por dónde camina, escribiendo una columna sobre sexo sin remilgos cuando ella no sabe aplicarse sus propios consejos, yendo de mujer independiente cuando en realidad sueña con tener una relación perfecta con un hombre (no ya casarse, que también). 
No sé cuántas conversaciones puede haber en la serie alrededor de un plato de comida, una copa de vino o un cigarro, pero el 80% de ellas giran entorno a sí mismas aunque la charla haya comenzado con el problema de alguna de sus amigas.
¿Os habéis dado cuenta de la dependencia que tiene de la compañía? no solo de un hombre, sino de sus amigos. Es cuando está con otros cuando parece fuerte, independiente, carismática… es cuando se queda sola cuando le da por divagar, cometer tonterías, ser infiel, montar broncas…

Carrie Bradshaw no sabe usar su dinero. Y lo digo porque lo gasta a espuertas y necesita de una línea de crédito para comprarse zapatos de 500$ con los que hacer terapia ante sus frustraciones. Sin embargo, cuando realmente necesita dinero, no lo tiene, y es entonces cuando se aprovecha de amistades (o las que no lo son tanto) para ir gratis a restaurantes, de viaje o conseguir ropa gratis. Esta es una de esas cosas que siempre me ha enerbado, la mujer que espera ser invitada a una copa para ser ligada o ligar con un hombre.

Si tan independiente eres, págate tus propias copas o vete a medias y que cada uno pague una.

Carrie Bradshaw está loca por tener a un hombre. Se obsesiona hasta la extenuación por Big, cuando se ve a la legua el tipo de hombre que es. En vez de adecuarse a una vida en común, con las limitaciones que él siempre le deja claro que tiene, pretende cambiarle y dan a entender ese ridículo parecer que abunda entre las mujeres: hay que transformar al hombre para volverlo como queremos. No será que entonces no te gusta tanto.

Ni siquiera tiene una relación tóxica con Big: en la primera temporada salen 6 meses y le deja porque él no le dice te quiero. Quizá, solo quizá, necesitara de más tiempo. Y, efectivamente, si Carrie va por delante en la relación y no se siente a gusto sin oírselo decir, pero sí yéndose con él de vacaciones a Hawaii gratis, hace bien en romper. En la segunda temporada vuelve porque le echa de menos, pero pretende que deje de mirar a otras mujeres. A ver, esto ahora mismo es de lo que estamos tratando de convencer a nuestros jóvenes: que tener una relación con alguien no debe subyugarte y obligarte a no seguir mirando alrededor. ¿Qué hay de malo en disfrutar de la belleza de los demás aún teniendo pareja? lo que me parece Carrie Bradshaw, en realidad, es una egoísta.

Acabo de terminas la segunda temporada, dónde ha roto con Big. Empezaba a ser una relación normal, dónde ella sigue insistiendo en querer más y él acaba diciéndole que la quiere. Sin embargo, para Carrie nunca es suficiente y sigue montando un par de escándalos sin sentido por los que pide perdón después. Así es ella, pidiendo ciertas cosas cuando todos sabemos que acaba engañando a Aidan con el propio Big y luego pretendiendo fingir que no ha pasado nada. Esa es la neurótica de Carrie Bradshaw.

Por supuesto su drama no puede terminar de otra manera que con una bronca bárbara al saber que Big se va a casar y después de referirse a su nueva novia con desprecio sin haberla siquiera conocido. Después siempre tiene algo que decir sobre el respeto que nos debemos las mujeres entre nosotras. Su doble rasero apesta, sobre todo cuando sabemos que Big engañará a su mujer con la propia Carrie.

Samantha Jones

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Esta es Samantha (photo via sexandtheciti.wiki)

Si alguien es sinónimo de liberación sexual es Samantha. ¿Qué importa que una mujer se acueste con un hombre cada noche sin ningún tipo de compromiso? ¿qué importa si esa mujer no quiere casarse ni tener hijos? pero tampoco importa si esa mujer, que aboga por ser independiente y tener una carrera de éxito, decide tener una relación seria con un hombre durante el tiempo que crea necesario (hasta que se rompa el amor o se sienta prisionera del mismo). Es, sin duda, el personaje con más personalidad de la serie.

Ella puso de moda el término Cougar antes de que Madonna supiera que existía. Durante años, mantiene una relación con un hombre mucho más joven que ella que, además, gana menos dinero aún cuando se hace estrella de cine. Y, a pesar de que Samantha nos ha vendido su soltería hasta la saciedad, ni siquiera puede llegar a molestarte que esté enamorada de Smith. Para mí es la mejor relación de la serie junto con Charlotte y Harry.

Miranda Hobbes

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Esta es Miranda Hobbes (photo via HBO.com)

Con Miranda pasa un poco como con Samantha. No me refiero al sexo y las relaciones, porque nos pintan a Miranda como el presunto patito feo de la serie. Me refiero a que quiere demostrar que se puede ser una mujer de éxito sin renunciar a otras facetas de la vida y que no hay que sentir remordimientos por ello.

Sus relaciones, por lo general, son un desastre por diferentes peculiaridades hasta que conoce a Steve. Si habéis visto la serie y las películas sabréis qué pasa con ellos a lo largo del tiempo, pero lo que trasciente en estas dos primeras temporadas es que ella gana mucho más dinero que él y eso hace a Steve sentirse inseguro.

Por otro parte, me fastidia en exceso que a Carrie Bradshaw la vista siempre con cierta elegancia (aunque a veces no sepa ni lo que lleva puesto) y Miranda haya veces que parezca que la haya vestido su peor enemigo.

Charlotte York

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Charlotte York (photo vía bio.com)

Os hartaréis de escuchar que la llaman victoriana. En realidad pretende ser un alma puritana, presviteriana, cándida, de buena familia, con mucha elegancia, protocolaria… una petarda, sí, pero una petarda que sabe lo que quiere y no tiene miedo de expresarlo, a diferencia de Carrie Bradshaw.

Charlotte odia las mamadas, el sexo que no conlleve penetración por orificios habituales y decir follarpolla. Luego se vuelve rebelde y dice ambas cosas, pero se ruboriza.

Resulta que en cada una de sus relaciones busca a un honbre con el que casarse y formar una familia. Digamos que es el paradigma de la mujer bien que todo el mundo cree que debería definir a las mujeres. Como si las mujeres hubieran sido concebidas para eso: casarse y tener hijos. ¿Cuánto llevamos luchando para que no se nos vea así? Hasta Samanthan lucha por ello.

De todas formas, estoy convencida de que este personaje es precisamente eso, una crítica a cómo el mundo ve a las mujeres. Después Charlotte descubre que no todo puede estar milimétricamente programado, que no es un estigma follar, hacer mamadas, divorciarse, re-casarse, adoptar, abortar…

Stanford Blatch

Soy muy fan de Stanford. Por supuesto, en una serie dónde se pretende liberar la sexualidad no puede faltar un homosexual. Es el mejor amigo de Carrie, por supuesto, es homosexual y tiene todos los estereotipos que te puedas imaginar, pero me encanta.

Hay un capítulo en el que chatea en un chat gay y acaba en un bar de ambiente dónde solo se entra en ropa interior dónde me mata de la risa.

Lo que nom e gustó tanto fue que cayera en el tópico de emparejarse con la clásica marica loca histérica que es Anthony (el organizador de boda de Charlotte). Si Carrie es insufrible, esperad a ver a Anthony. Éste si que acarrea todos los estereotipos que se les podían endosar a los gays en los noventa.

Y esto es todo por ahora. Os permito que me deis vuestra opinión sobre Carrie o cualquiera de la serie.

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4 Comments

Terminando de desmontar a Carrie Bradshaw | Principesa de Preslav 30 agosto, 2017 at 11:13 am

[…] Hace unas semanas os hacía mi primer análisis de esta mujer, Carrie Bradshaw, una leyenda de los personajes de la televisión y que resultó ser todo un referente dentro y fuera de la pantalla de la mano de Sarah Jessica Parker. Después de continuar viendo la serie y analizando las peripecias de esta mujer y sus amigas, hoy termino de desmontarla, si es que se le puede llamar a esto así. […]

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Judit 1 septiembre, 2017 at 7:14 am

No te diré que no estoy completamente de acuerdo contigo pero, oye, enganchadísima estaba… y me han entrado ganas de volver a verla!
Un saludo

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kruspex-preslav-2015 1 septiembre, 2017 at 10:50 pm

Pues se ve en un volao! Yo ya estoy con la primera película.
Un saludo!

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8 personajes femeninos que me amargan las series que devoro | Principesa de Preslav 8 noviembre, 2017 at 12:37 pm

[…] nuevo bajo el sol, ¿verdad?. Ya desmonté a Carrie Bradshaw mientras me veía por segunda vez todas las temporadas de Sexo en Nueva York, aprovechando que me […]

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