El momento en el que descubres el colecho

posted by Principesa de Preslav 10 febrero, 2015 5 Comments

Me extraña que con lo naturalistas que han sido en las clases de la preparación al parto, nos hayan dando tanto la vara con la lactancia materna y no nos hayan puesto al día de la nueva corriente de cómo dormir al bebé: el colecho.

En realidad, no es una forma de dormir al bebé sino de no dormir tú. Se trata básicamente (y sin haberme informado concienzudamente en las redes) de poner a dormir al bebé en tu propia cama y dejarle adueñarse de todo tu espacio vital.

El colecho - diferentes maternidades

Me reconozco una ferviente detractora del mundo naturalista que rodea el embarazo y la posterior maternidad. En estos asuntos, soy bastante radical y huyo instintivamente de todas las sectas y el radicalismo de las cosas. ¡Por normal general!
Es decir, entiendo la lactancia materna y como he dicho en anteriores ocasiones, la defiendo ya que es la forma natural de alimentar a un bebé. Sin embargo, no soy una integrista radical de la lactancia materna, sobre todo, después de que la experiencia con me bebé me llevara a tener que recudir al biberón con leche artificial al no quedar más remedio (ver post: El momento en el que descubres las sectas de la maternidad II)

En cuanto al co-lecho, lo mismo. Entiendo que haya a quien le funcione y que tendrá algún beneficio para el bebé, sin embargo, no entiendo que haya quien lo profese ciegamente y hasta límites insospechados (ahora os cuento)

Cuando comencé a leer blogs de maternidad, descubrí a esta divertida familia donde su madre, Esther Anderson, relata cómo es la vida familiar desde que nació su hija Ellia.
Podéis saber más de ellos en: http://www.storyofthislife.com/

Y de mientras, podéis ver el vídeo que colgó sobre el co-lecho:

Hablando de este tema, hace poco me contaron una historia. Una doctora en ginecología de una reconocida clínica de Madrid (donde al parecer van las mujeres pudientes) contaba como una mujer había acudido a la consulta dudosa de por qué no se quedaba embarazada de su tercer bebé.

La doctora le preguntó si seguía ejerciendo el colecho con sus hijos (el mayor de 4 años) y ella afirmó que sí. Es decir, en aquella cama (que debía tener unas dimensiones estratosféricas para que durmieran 2 adultos y 2 niños) dormían el padre, la madre, el hijo de 4 años y un bebé. Y además, pretendían concebir el tercer hijo ahí mismo (no sé si me entendéis)

La doctora le comunicó que quizá, sólo quizá, el problema de no quedarse embarazada radicaba en que lo “intentaban” compartiendo cama con sus otros dos hijos.

Ya sé que son casos extremos, pero haberlos-haílos y en esto de la maternidad naturalista cada vez abundan más. ¿Acaso un niño de 4 años no es consciente de lo que pasa a su alrededor? tanto naturalismo, ¿y no te da para pensar que follar con tus hijos en la cama raya el absurdo, sino lo inmoral?

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5 Comments

Mamá Adanyl 19 mayo, 2015 at 10:46 am

Que horror!! De verdad hay gente que tiene los coj^*es de Follar, con sus hijos en la misma cama?? Claro que los niños son conscientes de todo.. tengan la edad que tengan.. A no ser que sean muy bebés.. Pero aun así nunca se me ocurriría hacerlo con él en nuestra cama… Ni siquiera en el mismo cuarto.. Por los Dioses.. Solo puedo decir que es horroroso y vergonzoso! besos.

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Principesa de Preslav 19 mayo, 2015 at 10:49 am

Cuando nos contó la historia flipamos. Pero, joder, es que es de ser idiotas. No me fastidies que es necesario que un médico te diga que eso no es correcto. Ya es una cuestión moral o de conducta. ¿Quién se pone a tono sabiendo que tiene a sus hijos durmiendo al lado (literalmente)? Hay gente que lleva las cosas al extremo. Luego se gastarán un pastizal en psicólogos para arreglar los traumas de los enanos

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El reportaje de las Doulas | Principesa de Preslav 15 junio, 2015 at 12:52 pm

[…] duerman con los padres hasta más allá de los 4 años. (Podéis leer una anécdota a este respecto aquí) Puedo entender a quiénes quieran dar a luz en la intimidad de su hogar, asumiendo el riesgo que […]

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Mi crianza radical I: el colecho - Principesa de Preslav 26 enero, 2016 at 11:53 am

[…] ¿recordáis la anécdota que os conté la primera vez que hablé de colecho?. La tenéis aquí, pero os la recuerdo: se trataba de una familia que iba a por el tercer bebé pero no lo […]

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Crianza con desapego I: el colecho | Principesa de Preslav 10 mayo, 2017 at 10:13 am

[…] ¿recordáis la anécdota que os conté la primera vez que hablé de colecho?. La tenéis aquí, pero os la recuerdo: se trataba de una familia que iba a por el tercer bebé pero no lo […]

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