Nunca había hecho invitaciones de boda, así que decidí empezar por la mía propia y diseñé algo especial que nuestros familiares y amigos pudieran guardar de recuerdo. ¡Fue un éxito!

Por un lado, la propia invitación, en formato Polaroid.

Por otro, un imán que diseñé con la imagen de nuestra familia e incluimos en el sobre para que todo el mundo la pusiera en su nevera (no falla, estamos en las cocinas de todos nuestros amigos y familiares).

Detrás de la invitación estaba la información que los invitados tenían que conocer para saber dónde haríamos todo el tinglado.

Para que os hagáis una idea de precios:

  • Imprimir las invitaciones (Polaroid por las dos caras): 36€ en imprenta
  • 100 imanes por encargo: 35€

Y quedamos felices de la vida.